ES/760421 - Clase BG 09.03 - Melbourne

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His Divine Grace A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda



760421BG - Melbourne, 21 abril 1976 - 40:15 minutos



Prabhupāda: (dirige a los devotos en el canto)

aśraddadhānāḥ puruṣā
dharmasyāsya parantapa
aprāpya māṁ nivartante
mṛtyu-saṁsāra-vartmani
(BG 9.3)

Aśraddadhānāḥ. Aquellos que no tienen fe. Así, los que no tienen fe... Que no tienen fe significa, todo el mundo lo puede entender, aquellos que no creen en las palabras de Dios. Son personas sin fe. Tal como un niño, por naturaleza, él tiene que creer en sus padres, en sus superiores, en su maestro. Pero si él no cree en las palabras del superior, entonces ¿dónde está la posibilidad de educarse? No hay ninguna posibilidad. Esta es la primera cualificación. Si van a un profesor para aprender el A-B-C, y el profesor dice: “Mi querido niño, comienza por el lado izquierdo, de esta manera”. Entonces, si el alumno dice: “¿Por qué debo empezar de esa manera? Voy a empezar de esta otra forma”, entonces no tiene fe. Él no puede hacer ningún progreso. No es posible. La primera cualificación es śraddadhānāḥ, tener fe. Si van a un maestro deben de tener fe; si acuden a un maestro deben de tener fe; de lo contrario no hay necesidad de acudir a un maestro. Si no pueden creer en las palabras de alguien a quien van a nombrar como su maestro, si no tienen fe en sus palabras, ¿de qué sirve acudir a tal maestro? No sirve de nada. No pierdan su tiempo y no pierdan el tiempo de él. Por tanto, aquellos que van a aprender a ser un discípulo o un maestro, deben creer en las palabras del maestro. O si tienen dudas, no deben acudir a ese maestro. Esta es la primera cualificación. Si no creen en alguien, deben buscar a alguien en quien puedan poner su fe. “Si, aquí está el hombre correcto que me puede enseñar”. Si no, no sirve de nada acudir a un maestro. Ese es el principio védico.

El principio védico es... La gente es... Todos están en ignorancia, porque la evolución viene desde las especies inferiores de vida. Y en los países occidentales la teoría de Darwin de la evolución es muy prominente y creen que el hombre proviene del mono. Por supuesto, los śāstras védicos dicen también que el nacimiento del ser humano, proviene de tres fuentes: una de la vaca, la otra del león y la otra del mono. Ahí está la palabra “mono”. Los que vienen en sattva-guṇa, la modalidad de la bondad, su último nacimiento fue como vaca. Y los que vienen de rajo-guṇa, su último nacimiento fue como león. Y los que vienen de tamo-guṇa, su último nacimiento fue como mono. Y hay... Lo hemos explicado muchas veces. Los animales inferiores, quienes son inferiores al ser humano, existen en ocho millones de formas.

jalajā nava-lakṣāṇi
sthāvarā lakṣa-viṁśati
kṛmayo rudra-saṅkhyakāḥ
pakṣiṇāṁ daśa-lakṣaṇam
triṁśal-lakṣāṇi paśavaḥ
catur-lakṣāṇi mānuṣāḥ
(Padma Purāṇa)

Esa es la lista de la evolución. Darwin la ha tomado, pero lo ha explicado de una manera diferente, de forma engañosa. De todas formas, la teoría de la evolución, no es una teoría; es un hecho, eso también lo aceptan los eruditos védicos. Se explica en el Padma Purāṇa, aśītiṁ caturaś caiva lakṣāṁs tāñ jīva-jātiṣu. Esta es la declaración en el Padma Purāṇa, aśītiṁ caturaś caiva, 8.400.000. Se dice en el lenguaje védico, que son cuatro millones ochocientos mil..., ocho millones cuatrocientos mil. De todos modos, la evolución existe, y hay ocho millones en las especies inferiores de vida. Las formas humanas de vida, son solo 400.000, de las cuales más de 300.000 formas de vida son hombres incivilizados, que no saben cuál es el objetivo de la vida.

La mejor forma de vida humana, son los Āryans. Āryans. Āryans significa aquellos que son avanzados. Así que la familia Āryan, la historia de la familia Āryan... A partir de Asia Central, los grupos caucásicos, se dividieron, los Indo-Āryans, y los Indo-europeos. Esta es la historia de la humanidad. Y los europeos, pertenecen a los indoeuropeos y algunos de los europeos, no los incivilizados; los civilizados vinieron de ese lado, del lado este, cuando hubo una amenaza por parte de Paraśurāma de matar a los kṣatriyas. Así pues, la mayoría de los kṣatriyas llegaron a Europa y algunos de ellos se asentaron en el centro, la frontera entre Europa y Asia: Turquía, Grecia. Hay una gran historia, el Mahābhārata. Mahābhārata quiere decir la gran historia de la India. Y de modo general la conclusión es, que los Āryans se diseminaron en Europa también, y los americanos también se expandieron en Europa. Así que la clase inteligente de seres humanos, pertenecen a los Āryans, la familia de los Āryans. Tal como Hitler afirmó que pertenecía a la familia Āryan. Por supuesto, ellos pertenecían a la familia de los Āryans...

Y hay un proceso gradual de evolución, y la forma humana de vida es la mayor evolución. Aquí hay una intersección. Ahora pueden ir, elevarse a unas condiciones con un mejor nivel de vida. Reciben el nombre de devatās, o semidioses. Ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthāḥ. Si desarrollan la cualidad de la bondad, serán promovidos a los planetas superiores. Ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā madhye tiṣṭhanti rājasāḥ. Si no se desarrollan más, si siguen teniendo las cualidades que ya tienen, permanecerán en este mundo. Y adho gacchanti tāmasāḥ. Y si no desarrollan la bondad o no continúan con las mismas cualidades, sino que se degradan, entonces otra vez al ciclo del nacimiento en el reino animal. Esa es la ley de la naturaleza.

ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā
madhye tiṣṭhanti rājasāḥ
jaghanya-guṇa-vṛtti-sthā
adho gacchanti tāmasāḥ
(BG 14.18)

Jaghanya-guṇa-vṛtti-sthāḥ. Jaghanya quiere decir abominable. Abominable; sin distinción alguna: “Haré todo lo que me gusta”. No. No pueden hacerlo. Ahora tienen superconciencia. Deben decidir si desean detener el proceso evolutivo, el ciclo de nacimiento y muerte y volver al hogar, de vuelta a Dios, o si desean seguir en el ciclo de nacimiento y muerte. Depende de ustedes decidir. Esa es la forma de vida humana.

Por lo tanto, cómo pueden promoverse al más elevado nivel de vida o cómo se pueden degradar al nivel inferior de vida, eso tienen que decidirlo. En el Bhagavad-gītā encontrarán,

yānti deva-vratā devān
pitṟn yānti pitṛ-vratāḥ
bhūtejyā yānti bhūtāni
mad-yājino 'pi yānti mām
(BG 9.25)

Se sugieren cuatro maneras. Si quieren ir a los sistemas planetarios superiores... A la fuerza no pueden ir al planeta lunar. No es posible. Eso es simplemente infantil. No pueden ir. Deben estar cualificados para poder ir allí. Tal como si alguien viene a su país, Australia, tiene que tener visado, el permiso, el pasaporte, tantas cosas. Y después se le permite. ¿Cómo se les va a permitir entrar en el planeta lunar, que es un lugar de residencia de semidioses? Este es un punto muy controvertido. Dicen que han llegado a la Luna y que allí no hay vida. Esto es simplemente absurdo. Todos los planetas están llenos de entidades vivientes. Pero si dicen que no pudieron encontrar allí entidades vivientes, entonces debe entenderse que no han ido al planeta lunar. Hay muchos otros puntos también; no queremos discutir. Pero, la Luna pertenece al sistema planetario superior, el Sol pertenece al sistema planetario superior y hay muchos otros. Si quieren ir allí, pueden ir. Yānti deva-vratā devān. Tienen que hacer..., prepararse para ir allí. Asimismo, existen los Pitṛlokas. Pueden ver tantos, muchos miles y millones de planetas. Cada planeta es un lugar residencial. Tal como este planeta es un lugar residencial, cada planeta es residencial. Hay innumerables vidas allí según la posición.

Y aquí se dice, aśraddadhānāḥ puruṣāḥ (BG 9.3). Kṛṣṇa está dando un sistema para poder ir a Él, para volver al hogar, de vuelta a Dios. Esto es el movimiento de la conciencia de Kṛṣṇa. ¿Por qué se debe ir a Dios? No. Eso se afirma en el Bhagavad-gītā, yad gatvā na nivartante tad dhāma paramaṁ mama (BG 15.6). Pueden ir a otros planetas y tener larga duración de vida. El nivel de vida es muy, muy elevado. Tal como aquí en este planeta, a veces vemos que la condición del nivel de vida en Europa y Estados Unidos, es mejor que en otros lugares. Llegan a ser muy inteligentes, en Europa y Estados Unidos y en Australia también, otra adición europea. Grandes carreteras, grandes rascacielos, todo muy cómodo. Así como pueden ver las diferencias de nivel de vida aquí, del mismo modo, todos y cada uno de los planetas allí tienen un diferente nivel de vida. Y se dice en el śāstra que, si van al planeta de la Luna, entonces pueden vivir allí durante diez mil años. Diez mil años. Y su cálculo del tiempo también es mayor que el nuestro. Se calcula que nuestros seis meses, equivalen a uno de sus días. Eso se denomina cálculo de los devas. De esta manera, se puede conseguir una duración de vida muy larga, grandes comodidades, y un buen cuerpo muy hermoso y lugares residenciales. Todo es muy, muy agradable. Cada uno de los sistemas planetarios superiores es mejor que el otro, mejor que el otro. De esta forma, pueden ir a Brahmaloka. Brahmaloka significa el planeta más elevado. Han calculado los astrónomos modernos y los amantes de los planetas, que se tarda unos cuarenta mil años en llegar al planeta superior de este universo. Así que estas cosas están allí.

De todas formas, en el Bhagavad-gītā se dice que incluso si llegan al planeta más elevado, también allí hay nacimiento, muerte, vejez y enfermedad. Eso no se puede evitar. Mientras permanezcan en el mundo material, tienen que aceptar estos cuatro principios de las condiciones materiales, que tendrán que morir. Tanto si viven por diez mil años o diez millones de años, no importa; tendrán que morir. Incluso Brahmā muere, a pesar de que tiene muchos millones de años. Se afirma en el Bhagavad-gītā, que un día de Brahmā, la duración de un día, es el cálculo de nuestras doce horas. Hay doce horas de día y doce horas de noche. Esto son 24 horas. Y la duración de un día de Brahmā, doce horas nuestras, se calcula que son 430.000 años multiplicados por mil. Ahora pueden calcular cuál es la... Cuatro cientos cuarentena y tres mil años

Puṣṭa Kṛṣṇa: 4.000.300.000.

Prabhupāda: Cuatro billones, trescientos mil años o algo así. Ese es nuestro... Tal como nuestras doce horas, las doce horas de Brahmā son así. Y tienen que añadir doce horas más, otros 400 billones de años. Eso es en total, ocho billones de años. Eso es un día de Brahmā. Y después pueden calcular un mes y después calcular un año. Él vive cien de estos. Y eso se afirma en el Bhagavad-gītā. Sahasra-yuga-paryantam ahar yad brahmaṇo viduḥ (BG 8.17). Sahasra-yuga-paryantam. Un yuga significa cuarenta y tres lakhs..., cien mil años. Sahasra significa mil veces. Es decir... Todo se indica ahí. Pueden comprenderlo. Pueden entenderlo. Y eso se llama Brahmaloka. Y también se afirma, ābrahma-bhuvanāl lokāḥ punar āvartino 'rjuna (BG 8.16). Incluso si pueden llegar hasta Brahmaloka, pueden obtener una duración de vida muy larga; no hay duda. Pero otra vez, punar āvartinaḥ, tienen que morir y tienen que ir a otro cuerpo y a otro planeta. Pero yo soy eterno. Nosotros somos eternos. Na hanyate hanyamāne śarīre (BG 2.20). Mediante la destrucción de este cuerpo, tal vez tras dos horas o tras cuatro minutos... Hay muchas, muchas entidades vivientes, que viven durante unos minutos, algunos segundos, por algunos años. El ser humano en este mundo material, en este sistema planetario, vivimos, por ejemplo, como máximo, por cien años. Pero en otros sistemas planetarios pueden vivir durante millones de años. Es una cuest... Este mundo es relativo. Según su posición existe una condición relativa. Mi pasado y presente y futuro no son lo mismo, que el pasado, presente y futuro de una hormiga. El pasado de la hormiga, el futuro, puede ser de tres horas o de cuatro horas. Nuestro pasado, presente, significa cien horas y el pasado de Brahmā, el presente, millones de años. Todo es relativo, según la posición.

Pero el verdadero objetivo de la vida consiste en detener el ciclo de nacimiento y muerte. Ese es el verdadero propósito de la vida. Si no sabemos esto, entonces somos ignorantes. Somos ignorantes. En primer lugar, debemos saber que “yo soy eterno. Es decir... En el comienzo del Bhagavad-gītā se explica esto muy bien, antavanta ime dehā nityasyoktāḥ śarīriṇaḥ (BG 2.18). “Mi querido Arjuna, este cuerpo puede ser destruido, pero el propietario del cuerpo, es eterno”. Esa es la primera instrucción. No soy el cuerpo; soy el propietario del cuerpo. Ustedes no son este cuerpo, son los propietarios de este cuerpo. Pero si pensamos que “soy el cuerpo”, ese es el mismo pensamiento que tiene el perro. Por lo tanto, ya he afirmado, que, si pensamos en este trozo de materia como el “yo”, no somos mejores que el perro. El perro también piensa así. Esta forma humana de vida está hecha para la comprensión de que “yo no soy este trozo de materia; yo soy...”. Ahaṁ brahmāsmi, “soy un alma espiritual”. Eso es necesario. Toda la enseñanza del Bhagavad-gītā se basa en ese principio, que en primer lugar traten de comprender que “no soy el cuerpo; soy un alma espiritual, Brahman”. Ahaṁ brahmāsmi.

brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati
samaḥ sarveṣu bhūteṣu
mad-bhaktiṁ labhate parām
(BG 18.54)

Si desde la concepción material de la vida, de una forma u otra llegan a la comprensión de que no son el cuerpo, este trozo de materia de que son un alma espiritual, que son diferentes del cuerpo, eso se llama, estado brahma-bhūtaḥ. Y en cuanto se sitúan en el estado brahma-bhūtaḥ, los síntomas serán na śocati, prasannātmā, inmediatamente serán felices. Todo el mundo es infeliz en el mundo material. Es un hecho. Y porque... ¿Por qué somos infelices? Porque aceptamos, de una forma equivocada, aceptamos por error el cuerpo, como si fuera “mi yo”. Este es el defecto de la civilización moderna. Mientras no entiendan que no son este cuerpo, que son diferentes de este cuerpo, que son Brahman, que son parte y porción de Dios, sus actividades llegan a ser diferentes. Porque en la actualidad estamos actuando bajo el concepto corporal de la vida: “Yo soy estadounidense.” “yo soy hindú”, “soy australiano”, “soy blanco”, “soy negro”, “soy brāhmaṇa”, “yo soy śūdra”, “soy esto, yo soy eso”, solo el concepto corporal de la vida. Y la conciencia de Kṛṣṇa comienza, cuando están libres del concepto corporal de la vida. Eso se llama brahma-bhūtaḥ.

brahma-bhūtaḥ prasannātmā
na śocati na kāṅkṣati
samaḥ sarveṣu bhūteṣu
mad-bhaktiṁ labhate parām
(BG 18.54)

Bhakti, esa actividad comienza cuando son brahma-bhūtaḥ. Ahora, ¿cuál es el síntoma de volverse brahma-bhūtaḥ? Eso se indica, prasannātmā, felicidad, solamente felicidad. No hay posibilidad de aflicción. Eso es brahma-bhūtaḥ. No se puede decir: “Ahora he llegado a realizar Brahman, brahma-bhūtaḥ, pero estoy llorando por un cigarrillo”. No. La prueba inmediata. Y no pueden ser felices. “No he conseguido esta cosa, ni esa cosa. Porque aquí estamos creando deseos. Kāṅkṣati. Esta civilización material quiere decir simplemente crear deseos, eso es todo, grandes deseos o pequeños deseos. Esto se llama kāṅkṣati. Y otra contrapartida de esta vida material es que cuando tienen algo, si lo pierden, lloran. Por un lado, ansían algo que no poseen, y si pierden la posesión, lloran la pérdida. Son dos tipos de actividades: kāṅkṣati, śocati. Pero si se vuelven brahma-bhūtaḥ, autorrealizados, estas dos cosas estarán ausentes de inmediato. Na śocati na kāṅkṣati.

Samaḥ sarveṣu bhūteṣu. Samaḥ sarveṣu bhūteṣu. Ahora hay animosidad racial en todo el mundo. Son estadounidenses; son rusos; son chinos; son pakistaníes. Sus luchas se basan a este entendimiento: “Somos chinos, somos estadounidenses, somos rusos...”. Y si llegan a la plataforma de na śocati, de no identificarse con este cuerpo, entonces, samaḥ sarveṣu bhūteṣu, verán a todos en el mismo plano. Ya no verán: “Aquí hay un chino o un estadounidense o un australiano”. Lo que verán es: “un alma está encerrada en un cuerpo material”. Y el cuerpo material es un trozo de materia. Nos interesamos por el alma espiritual. Y, samaḥ sarveṣu bhūteṣu, paṇḍitāḥ sama-darśinaḥ (BG 5.18). Quien es erudito, pandita, es sama-darśī. Ya no tiene la visión de: “Aquí hay un estadounidense”.

Tal como verán en nuestra sociedad personas de todas partes del mundo. Hay estadounidenses y hay hindúes y africanos y canadienses y japoneses. Pero no nos sentimos como: “Yo soy japonés, yo soy hindú, yo soy estadounidense”. Todos nos sentimos sirvientes de Kṛṣṇa. Esto es la conciencia de Kṛṣṇa. Na śocati na kāṅkṣati. Esto son las Naciones Unidas, y no ir a las Naciones Unidas y ladrar como perros: “Yo soy estadounidense, yo soy hindú, yo soy esto y aquello”. ¿Cuál es el beneficio? Por consiguiente, ellos ya están ladrando por los últimos veinte o treinta años. ¿Qué beneficio se ha producido? No pueden hacer que los perros... Si traen algunos perros de Estados Unidos y de Australia y de la India y los ponen juntos y les piden: “Por favor, vivan todos en paz”. Si los mantienen como perros, simplemente van a ladrar. No habrá paz. Solo traten de entenderlo prácticamente. Deben hacer que sean seres humanos. Si los mantienen como perros y gatos, no puede haber ninguna paz.

Eso es realmente conocimiento. El movimiento de la conciencia de Kṛṣṇa está dando este conocimiento, para que nunca sean como perros o gatos; para que realmente sean como seres humanos. Esto es la conciencia de Kṛṣṇa. Por eso se dice, aśraddadhānāḥ puruṣāḥ. Los que no tienen fe en este proceso de comprensión, la conciencia de Kṛṣṇa, aśraddadhānāḥ puruṣā dharmasya asya (BG 9.3). Ahora, eso es el verdadero dharma. Dharma significa ocupación, ya lo expliqué ayer. Yo soy sirviente de Dios, esta es mi verdadera ocupación, pero dejando mi servicio a Dios, le ofrezco servicio a māyā. Y, por lo tanto, soy un sirviente de mis sentidos, de mi familia, de mi sociedad, de mi país, de mi nación. Y si no tienen nadie a quien servir, entonces mantienen un perro; se vuelven sirvientes de un perro. Alguien me decía que, en Japón, el perro pasa excremento, y el amo lo recoge y lo pone en algún lugar. Si. ¿Lo ven? Esto está sucediendo. Su posición es la de ser sirvientes, pero en māyā, en la ilusión, está pensando, “yo soy el amo”. Por tanto, lo mejor en lugar de volverse al final el sirviente de un perro, simplemente vuélvanse de inmediato el sirviente de Dios. Eso es el éxito de la vida. Y si no están de acuerdo, tendrán que servir a un perro, incluso a un gato. Muchos europeos y estadounidense, no tienen hijos, pero mantienen un gato, un perro, para servirlo. ¿Lo ven? Pero tienen que servir, porque están hechos para eso.

Esta es la filosofía de Caitanya Mahāprabhu. Jīvera svarūpa haya nitya-kṛṣṇa-dāsa (CC Madhya 20.108). Esta es nuestra situación permanente, que somos sirvientes de Dios. Ya he explicado ayer que somos parte y porción de Dios. Y como parte y porción de Dios, ¿cuál es nuestro deber? El ejemplo ya lo he dado. Tal como el dedo es la parte y porción de mi cuerpo. ¿Cuál es su deber? Cuando digo: “Dedo, ven aquí, por favor”, él viene. “Dedo, ven aquí. Haz esto, haz eso, coge eso”. Este es el deber del dedo. Un dedo no puede permanecer independiente. O cuando el dedo no puede ofrecer servicio debidamente, es porque está enfermo. Del mismo modo, nuestra condición material quiere decir que estamos en una condición de enfermos. No ofrecemos servicio a Dios; estamos dando servicio a los perros. Esta es nuestra condición de enfermos.

Y Dios mismo está explicando cómo deben vivir. Esto es el Bhagavad-gītā. Por lo tanto, se dice, aśraddadhānāḥ puruṣā dharmasyāsya parantapa (BG 9.3). “Mi querido Arjuna, si alguien no tiene fe en Mis palabras...”. Entonces ¿cuál será el resultado? El resultado será aprāpya mām, “Él no me conseguirá”. Aprāpya quiere decir “no Me conseguirá”. Entonces ¿que conseguirá? Aprāpya māṁ nivartante, “otra vez vuelve de nuevo”. En lugar de volver al hogar, de vuelta a Dios, ¿a dónde se vuelve? Ahora, mṛtyu-saṁsāra-vartmani (BG 9.3). “Otra vez al ciclo de nacimiento y muerte”. Otra vez al ciclo de nacimiento y muerte. Supongamos que en esta forma de vida pueden hacer su vida perfecta, que inmediatamente después de la muerte, después de abandonar el cuerpo, vuelven al hogar, de vuelta a Dios. Recuperan su vida eterna. Pero si hacen un mal uso de esta forma humana de vida, no se esfuerzan por volver al hogar, volver a Dios, nuevamente vuelven al ciclo de nacimiento y muerte. Esa es la ley de la naturaleza. No son independientes. La naturaleza funciona así.

prakṛteḥ kriyamāṇāni
guṇaiḥ karmāṇi sarvaśaḥ
ahaṅkāra-vimūḍhātmā
kartāham iti manyate
(BG 3.27)

Piensan tontamente, como sinvergüenzas, que son independientes. Pero no son independientes. Están totalmente bajo el control de la naturaleza material. Ahora bien, en esta forma humana de vida, hay dos caminos: o vuelven al hogar, de vuelta a Dios, o vuelven otra vez para convertirse en un cerdo, un puerco o un árbol o una planta. Este es el plan del Bhagavad-gītā.

Muchas gracias.

Devotos: ¡Jaya! (cortado)

Invitada (1): Śrīla Prabhupāda, usted estaba hablando acerca de la utilización inadecuada de esta forma humana nuestra. ¿Existe alguna defensa amable que haga que nuestra alma no sea eterna? Usted ha mencionado a Hitler. Parece que él ha cometido muchos pecados. ¿Diría usted que todavía puede tener una vida eterna?

Prabhupāda: Hitler o cualquiera, si no se toma ventaja de esta forma humana de vida para volver al hogar, de vuelta a Dios, serán puestos otra vez en el ciclo de nacimiento, tal vez en un cuerpo con una forma diferente.

Invitada (1): Tengo una pregunta. Estaba hablando sobre los planetas, los sistemas planetarios. ¿Los planetas de nuestro sistema solar, están en los sistemas planetarios medios o en los sistemas planetarios inferiores?

Prabhupāda: (al lado:) ¿Cuál es la pregunta sobre el sistema planetario?

Gurukṛpā: Este planeta, ¿dónde está situado en el sistema planetario?

Prabhupāda: ¿No puede entenderlo? Todo el sistema planetario es como un árbol muy grande y hay muchas frutas. Así que aquí, este planeta es uno de los frutos del sistema solar entero.

Invitada (1): Los sistemas de nuestro sistema solar, me refiero.

Prabhupāda: Si, astrología. Astronomía. Están los sistemas planetarios. Ese es el sistema védico. Se puede ver en la noche, todo el sistema planetario se mueve así, como un racimo de árboles. Y en el Bhagavad-gītā se dice, ūrdhva-mūlam adhah-śākham (BG 15.1). Esto, es como un árbol grande, y la raíz está hacía arriba y las ramas y los frutos hacía abajo. Eso es... La estrella polar es el centro de la raíz de este sistema planetario. Pueden leer nuestros libros, el Canto Quinto del Śrīmad-Bhāgavatam, y tendrá una descripción completa.

Invitada (1): Lo siento... ¿Estaba hablando acerca de los planetas superiores?

Prabhupāda: Sí. ¿No puede ver los sistemas planetarios más elevados? El planeta Sol, el planeta de la Luna. ¿No son los más altos, en la parte superior? Hay muchos otros, muchos otros millones. Estos son prominentes. Según el sistema védico, el planeta lunar es más elevado que el planeta solar. Estas descripciones están en el Quinto Canto. Le pido que lo lea y que lo entienda.

Invitada (1): Gracias.

Invitado: Śrīla Prabhupāda, si Kṛṣṇa es perfecto y completo en Sí Mismo, ¿por qué hay diminutas entidades vivientes individuales? Si Kṛṣṇa es perfecto, seguramente no habría ninguna necesidad de entidades vivientes más pequeñas.

Prabhupāda: ¿Qué es eso?

Gurukṛpā: Si Kṛṣṇa es perfecto y completo, entonces ¿por qué necesita de pequeñas entidades como nosotros?

Prabhupāda: Un juez de un tribunal superior, ¿por qué su hijo se vuelve un holgazán?

Invitado (2): ¿Eh?

Gurukṛpā: Si hay un juez de un tribunal superior y tiene un hijo, ¿por qué el hijo a veces se vuelve un holgazán?

Prabhupāda: ¿Eh?

Invitado (2): No lo sé.

Prabhupāda: ¿Es una garantía el hecho de que, porque uno es el hijo del juez de la Corte Suprema, también será un juez de la Corte Suprema? No existe tal garantía. Cada uno es individual. Somos hijos de Dios, está bien, pero tenemos una pequeña independencia. Si hacemos mal uso de nuestra independencia, nos degradamos. Kṛṣṇa es perfecto, no hay duda, pero nosotros somos sus partes y porciones. Tal como otro ejemplo: Hay un fuego y hay chispas de ese fuego. Las chispas son muy pequeñas, partículas de fuego muy pequeñas. A veces caen del fuego y se llegan a extinguir. Se pierden las cualidades del fuego. Del mismo modo, todos somos parte y porción de Dios, pero cuando hacemos mal uso de nuestra inteligencia, de nuestra independencia y venimos aquí a este mundo material para disfrutar, nuestras cualidades divinas se pierden. Y otra vez si las reviven, regresan al hogar, de vuelta a Dios.

El movimiento de la conciencia de Kṛṣṇa tiene como fin ayudar a la gente a cómo revivir su conciencia de Dios. De nuevo vuelvan al hogar, de vuelta a Dios. Tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti kaunteya (BG 4.9). Se dice claramente. Si alguien simplemente trata de entender lo que es Kṛṣṇa, o Dios, y si realmente llega a comprenderlo, entonces, después de abandonar el cuerpo no va a aceptar ninguna cualidad material. Vuelve al hogar, de vuelta a Dios. ¿Por qué no tratan de hacerlo? Traten de entender a Kṛṣṇa. Kṛṣṇa se explica a Sí Mismo. Tomen este Bhagavad-gītā tal como es y léanlo con regularidad, y van a comprender a Kṛṣṇa, su vida será exitosa. Hicieron preguntas. ¿Alguna más? ¿Cuál es su pregunta?

Invitada (1): ¿Cuál es el propósito de tantas nacionalidades en la Tierra?

Prabhupāda: ¿Qué es eso?

Gurukṛpā: ¿Cuál es el propósito de tantas nacionalidades?

Prabhupāda: Si yo digo... Ya lo dije, una mentalidad de perro, eso es todo. Si permanecen como perros, seguirán ladrando. Eso es todo. ¿Qué es esto de la nacionalidad? “Yo soy estadounidense. Mi primer interés...”. “Yo soy australiano”, “soy hindú”, “yo soy pakistaní”. Están ladrando en las Naciones Unidas, eso es todo. Este es el beneficio. Ladrar y ladrar y morir como perros, eso es todo. Mejor canten Hare Kṛṣṇa.

Devotos: ¡Jaya!

Prabhupāda: Está bien, canten Hare Kṛṣṇa.

Devotos: ¡Hare Kṛṣṇa! (fin)