ES/SB 6.14 El resumen

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Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


En este capítulo decimocuarto, Parīkṣit Mahārāja pregunta a su maestro espiritual, Śukadeva Gosvāmī, cómo es posible que un demonio como Vṛtrāsura llegase a ser un devoto excelso. En relación con esto, se explica la vida anterior de Vṛtrāsura; esto nos remite a la historia del rey Citraketu, que cayó víctima de la lamentación ante la muerte de su hijo.

De entre los muchos millones de entidades vivientes, el número de seres humanos es muy pequeño, y, de entre los seres humanos sinceramente religiosos, solo algunos tienen el deseo sincero de liberarse de la existencia material. De entre muchos miles de personas que aspiran a liberarse de la existencia material, puede que una se libere de la relación con personas indeseables o de la contaminación material. Y de entre muchos millones de personas que han llegado a esa etapa liberada, tal vez una llegue a ser devota del Señor Nārāyaṇa. Por lo tanto, es muy difícil hallar a uno de esos devotos. Puesto que el bhakti, el servicio devocional, no es algo corriente, Parīkṣit Mahārāja estaba asombrado de ver que un asura hubiera podido elevarse a la excelsa posición de devoto. Para resolver esa duda, Parīkṣit Mahārāja preguntó a Śukadeva Gosvāmī, quien entonces habló de la vida anterior de Vṛtrāsura, cuando era Citraketu, el rey de Śūrasena.

Citraketu, que no tenía hijos, tuvo la fortuna de encontrarse con el gran sabio Aṅgirā. Al preguntarle el sabio sobre su bienestar, el rey le expresó su tristeza. Entonces, por la gracia del gran sabio, la primera esposa del rey, Kṛtadyuti, dio a luz un niño, que fue causa de felicidad y de lamentación. El rey y todas las personas en el palacio se sintieron muy felices con el nacimiento de aquel hijo. Sin embargo, las coesposas de Kṛtadyuti se llenaron de envidia, de modo que, al poco tiempo, envenenaron al niño. Ante la muerte de su hijo, el rey Citraketu se sintió completamente abrumado. Entonces fueron a verlo Nārada Muni y Aṅgirā.