ES/721012 - Clase BG 02.13 - Manila

His Divine Grace A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda



721012BG-Manila - 12 octubre, 1972 - 45:11 minutos



Prabhupāda:

dehino 'smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntara-prāptir
dhīras tatra na muhyati
(BG 2.13)

Este cuerpo muerto... Cuando un hombre muere, dhīras tatra na muhyati, aquellos que son dhīra — dhīra significa sobrio — no se desconciertan. Hay dos clases de hombres: dhīra y adhīra. Dhīra se refiere a los que no están agitados; ellos conocen las cosas tal como son. Adhīra se refiere a los que no tienen control. El poeta Kalidāsa ha descrito dhīra y adhīra en referencia al Señor Śiva en su libro Kumāra-sambhava. Y dhīra significa una persona que no se agita a pesar de que la causa de la agitación esté presente.

Hay tantas causas de agitación, pero una persona, a pesar de ser persuadida por la causa de la agitación... Tal como un hombre joven y una mujer joven, cuando están juntos, naturalmente se agitan. En el śāstra se dice que son como el fuego y la mantequilla. Si ponen mantequilla junto al fuego, ésta se derrite automáticamente. Del mismo modo, a la mujer se le considera como el fuego y al hombre se le considera como mantequilla. Así que esto es natural. Pero a una persona que no se agita se le llama dhīra.

Cuando un hombre muere, los parientes del hombre se lamentan: “Oh, mi padre se ha ido, mi hermana se ha ido, mi esposa...”, pero si se vuelven dhīra, entonces no se confunden. Es como si su amigo o su padre se mudan de este apartamento a otro apartamento, ¿estarían agitados por eso? No, está bien. Él estaba en este apartamento y ahora se ha ido a otro apartamento, así que no hay motivo de agitación o para estar perturbado. Del mismo modo, alguien que conoce las causas de la transmigración del alma de un cuerpo a otro, no se agita por la muerte de un amigo o un pariente. Él lo sabe todo y sabe dónde ha ido su amigo con referencia al śāstra.

Tal como si su amigo se ha ido a la India. ¿Cómo lo saben? Saben que él compró un billete para la India y que ha ido a la India, y que no hay necesidad de agitarse: “Oh, ¿dónde se ha ido? ¿Dónde se ha ido? ¿Dónde se ha ido?”. Del mismo modo, cuando un hombre muere, alguien que es dhīra... Aquí se utiliza especialmente la palabra, dhīras tatra na muhyati. Muhyati significa confundido. Tathā dehāntara-prāptiḥ (BG 2.13). Tal como los padres. El niño está cambiando de cuerpo. La madre sabe que: “Mi hijo medía seis pulgadas en mi vientre. Cuando salió medía doce pulgadas, luego trece pulgadas, catorce pulgadas y de esta manera, ahora mide tres pies, cuatro pies”, la madre no está agitada porque el niño está cambiando el cuerpo. Del mismo modo, alguien que es dhīra, que conoce las leyes de la transmigración del alma, no se lamenta por la muerte de su padre o de su amigo. Él sabe que: “Mi padre ahora ha ido a tal y tal lugar”. Eso también lo puede saber. ¿Cómo? Haciendo referencia al śāstra. Por lo tanto, el Vedānta-sūtra dice que deben ver todo a través del śāstra, śāstra-cakṣuṣā.

Ahora hay un sinvergüenza que está predicando que no hay necesidad de śāstra. Pero sin śāstra, ¿cómo pueden progresar? Tal como, ustedes ven el Sol diariamente tal como un disco. Pero si lo ven a través del śāstra y de la geografía, entonces entenderán que el Sol es 1.400 veces más grande que esta Tierra. Y, ¿cómo lo saben? Ustedes no han ido al planeta solar, pero ¿cómo saben que está a 90 millones kilómetros de su visión y es 1.400 veces más grande que esta Tierra? ¿Cómo lo saben? A través del śāstra, a través de los libros.

Por lo tanto, deben ver a través del śāstra, del śāstra autorizado, de los libros. Nosotros estamos hablando sobre el planeta lunar, el planeta solar, o sobre Dios, que Su morada es Vaikuṇṭhaloka, sobre el mundo espiritual, tantas cosas estamos hablando — ¿cómo las estamos hablando? Estamos hablando a través de la literatura védica. Porque la literatura védica es autoritativa. Según la civilización védica, nosotros no aceptamos ningún libro escrito por ningún sinvergüenza. Tomamos, aceptamos la autoridad de los Vedas. Aceptamos lo que se dice en los Vedas, sin ningún tipo de argumento.

Por ejemplo... Hay muchos ejemplos. Uno de los ejemplos es que los Vedas dicen que si tocan el excremento de un animal o incluso su propio excremento... Ese es el sistema. En la India todavía son..., no en las ciudades, pero en los pueblos se ve incluso al hombre ordinario, que va a pasar excremento en el campo, y después de pasar excrementos tomará un baño para purificarse, y cambiará su ropa. Ese es el mandamiento del śāstra. Pero en un lugar se dice que el excremento de la vaca es puro.

Ahora bien, si argumentan que: “Un lugar se dice que el excremento de un animal es impuro, incluso su propio excremento, y si lo tocan tienen que bañarse, ¿cómo es que el excremento de otro animal es puro?”. Esto parece superficialmente una contradicción. Pero quienes siguen estrictamente los principios védicos, aceptarán que el excremento de vaca, o el estiércol de vaca, es puro. Ahora, si discuten: “¿Por qué es puro?”, entonces pueden hacer un análisis químico moderno, y encontrarán que el estiércol de vaca está lleno de propiedades antisépticas. Ha sido examinado en Calcuta por un médico, Raj Mohan Bose. Por lo tanto, el mandamiento védico es tan perfecto.

Somos seres humanos ordinarios y tenemos cuatro defectos. En primer lugar cometemos errores. Incluso los grandes, grandes hombres cometen errores, porque errar es humano. Cometer errores no es ninguna descalificación. Como seres humanos somos propensos a cometer errores y todo el mundo lo acepta: E y OE, errores y omisión exceptuados. Del mismo modo, un hombre está bajo la influencia de la ilusión. Ilusión significa..., el ejemplo de la ilusión es el espejismo. En el desierto o durante el calor abrasador de la temporada de verano, pueden pensar que delante de su coche hay agua, o reflexionar. Esto se llama ilusión. No hay agua, pero parece que hay una gran masa de agua. Los animales se confunden. Tienen sed y van al desierto a beber agua. ¿Dónde está el agua en el desierto? Esto se llama ilusión.

Así que equivocarse, cometer errores, estar bajo la influencia de la ilusión, y la propensión a engañar. Todos los hombres son imperfectos, pero hablan como si fueran perfectos. Eso se llama engañar. Los llamados científicos, filósofos, hacen teorías: “Puede ser, tal vez”, pero, ¿qué es este conocimiento, “tal vez, puede ser”? Eso no es conocimiento. Deben decir las cosas de una forma definitiva. Pero nadie puede decirlas. Están ciegos. El médico les prescribe medicina, pero él no está seguro de si su paciente morirá o vivirá. Si le preguntan si la persona va a vivir: “Oh, eso depende de Dios”, en última instancia depende de Dios -aunque él se presenta como alguien autorizado y dice que él está dando la medicina científica... Si está dando medicina científica, ¿por qué no está seguro? Esto se llama engañar. A pesar de que él no está seguro, aun así dice: “Soy un hombre científico”. Eso es un defecto.

Y de todos estos defectos, hay un defecto sublime, que es que nuestros sentidos son imperfectos. Todos nuestros sentidos. Lo mismo, tal como, con nuestros ojos vemos diariamente el Sol, pero lo vemos como un disco. Debido a nuestros sentidos imperfectos, vemos un planeta que es 1.400 veces más grande que este planeta, pero lo vemos tal como un disco. Eso significa que no podemos ver un lugar muy distante, o uno muy cercano. Ni siquiera podemos ver nuestros párpados, que están sobre los ojos. La parte que cierra, el material que protege los ojos y no podemos verlo.

Tenemos que aceptar estas cosas, que somos propensos a cometer errores, estamos bajo la influencia de la ilusión, engañamos, y nuestros sentidos son imperfectos. Entonces, ¿cómo puedo darles un conocimiento perfecto? Eso no es posible. Pero si aceptan el conocimiento védico... Tal como, ya les di el ejemplo: el conocimiento védico dice a veces cosas contradictorias. Tal como, el estiércol de vaca, el excremento de un animal, dice que es puro. Y si lo analizan encontrará que es puro. Así que nuestro proceso para adquirir conocimiento son los Vedas. Vedaiś ca sarvair aham eva vedyam (BG 15.15). ¿Y cuál es el propósito de los Vedas? ¿por qué el conocimiento védico es perfecto? Porque ha sido hablado por Dios. Dios es perfecto y todo lo que Él habla es perfecto. Por lo tanto de Dios se dice que: “Dios es bueno”, completamente bueno. Todo lo que hace, todo lo que habla, todo es bueno, perfecto.

Recibimos conocimiento sobre la transmigración del alma de Dios, Kṛṣṇa y por lo tanto, es perfecto. Él dice, dhīras tatra na muhyati. Después de la muerte de una persona, no debemos estar desconcertados. Debemos ser dhīra, debemos ser sobrios para saber cómo suceden las cosas. Eso se llama conocimiento. Ahora, después de que el alma sale de este cuerpo, ¿cómo esa alma acepta otro cuerpo? Eso también lo aprendemos de la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa. Podemos ver con nuestros ojos materiales este cuerpo burdo, la cubierta densa hecha de tierra, agua, fuego, aire y éter. Pero hay otra cobertura. ¿Cuál es? Mente, inteligencia y ego.

Pero no podemos ver la mente, no se puede ver la inteligencia, ni se puede ver el ego, y ¿qué decir de ver el alma? El alma es todavía más fina. La dimensión del alma se menciona en los Vedas: keśāgra-śata-bhāgasya śatadhā kalpitasya ca (Śvetāśvatara Upaniṣad 5.9). Si dividen la punta de un cabello en cien partes, y de nuevo toman esa centésima parte y la dividen de nuevo en otras cien partes, eso significa que el largo y ancho del alma es una diezmilésima parte de la punta de un cabello. ¿Cómo pueden verla? Simplemente pueden percibir que hay un alma, y eso lo confirman las autoridades de los Vedas. Y ¿cómo el alma pasa de un cuerpo a otro?, eso también se puede escuchar, cómo pasa.

Se da el ejemplo de algún buen olor, un sabor, que pasa por el aire, y lo huelen, lo sienten: “Oh, qué olor tan agradable”, pero no se puede ver el olor, ni a quien porta el olor. El portador del olor es el aire, y el olor es todavía más fino. Pero cuando llega a su nariz, el instrumento, entienden que hay un olor muy bueno que pasa. Se puede experimentar, aunque no se puede ver, no se puede tocar, no se puede saborear. No es que..., a veces las cosas que están más allá de nuestros sentidos materiales no se pueden experimentar, pero eso no significa que no existan. Eso es una estupidez. Debemos aceptar que nuestros sentidos son imperfectos. Entonces, ¿cómo podemos entender todo mediante la prueba del conocimiento experimental? No.

Por lo tanto, las cosas que están más allá de su percepción, tienen que aceptarlas escuchando de la fuente autoritativa. Tal como otro ejemplo: Si quieren saber quién es su verdadero padre, no es posible hacer un experimento para saber quién es su padre. Pueden hacer algo experimental. Pero si le preguntan a su madre, a la autoridad: “Madre, ¿quién es mi padre?”. La madre dice: “Este hombre es tu padre”, y tienen que aceptarlo, eso es todo. Ustedes no pueden hacer ningún experimento, ni es posible entender quién es su padre mediante el conocimiento experimental. Entonces, ¿cómo pueden hacer algún experimento para saber quién es el padre Supremo, Dios? Eso no es posible. Simplemente tienen que escuchar de las fuentes autorizadas. Pueden hacer algún experimento. Pero eso no es algo muy importante. Lo importante es escuchar a la persona autorizada. Eso es lo importante.

Por lo tanto a los Vedas se les llama śruti. Śruti significa recepción auditiva. Tienen que escuchar. Tal como cuando están durmiendo, todos sus otros sentidos están inactivos. Pero el oído, si alguien viene, un enemigo para herirles, y su amigo dice: “Sr. tal y tal, ¡despierta! ¡despierta!”, pueden escucharlo y despertar y ver que alguien viene. El oído es muy importante. Śrotriyaṁ brahma-niṣṭham (MU 1.2.12). Cualquiera que haya escuchado perfectamente de la sucesión discipular del maestro espiritual, es perfecto. Ācāryavān puruṣo veda. Ācārya significa... Ācāryavān, vān significa posesión. Quien posee un maestro espiritual autorizado, lo sabe todo. Lo sabe. Veda. Veda significa conocimiento, que sabe.

El propósito final de saber... Estamos conociendo cosas, hay tantas cosas que estamos conociendo. Hay cientos y miles. Nṛṇāṁ santi sahasraśaḥ.

śrotavyādīni rājendra
nṛṇāṁ santi sahasraśaḥ
apaśyatām ātma-tattvaṁ
gṛheṣu gṛha-medhinām
(SB 2.1.2)

Los que están ciegos, apaśyatām ātma-tattvam, ciegos sobre la comprensión del alma, tienen muchos miles y miles de temas, temas para escuchar, inútiles. La vida humana tiene como fin entender quién soy, quién es Dios y cuál es mi relación con Dios. Ese es el verdadero propósito de la vida humana. De lo contrario: “¿Dónde está la comida?, ¿dónde está el refugio?, ¿dónde está el servicio?, ¿dónde está el sexo?”, estas son las preguntas de los animales solamente. El cerdo también pregunta: “¿Dónde está el excremento?, ¿dónde está el excremento?, ¿dónde está el excremento?”. Los comedores de excremento, también trabajan duro: “¿Dónde está el excremento?, ¿dónde está el excremento?, ¿dónde está el excremento?”. ¿Piensan que es una tarea con mucho crédito trabajar duro día y noche para averiguar dónde está el excremento? Esas son las actividades de los cerdos.

Y en la actualidad, la civilización sigue este curso: “¿Dónde está la comida?, ¿dónde está el apartamento?, ¿dónde está el sexo? Y “¿dónde está la protección?”, pero estas son las investigaciones de los animales. Ellos también están buscando: “¿Dónde está la comida?, ¿dónde está el refugio?, ¿dónde está el sexo? y ¿dónde está la protección?”. Āhāra-nidrā-bhaya-maithunaṁ ca sāmānyam etat paśubhir narāṇām (Hitopadeśa 25). La vida humana está hecha para preguntar: “¿Dónde está Dios?”, eso es vida humana y no: “¿Dónde está el excremento?”. Esas son las actividades de los cerdos. No debemos alentar una civilización como la de los cerdos. La civilización de los cerdos consiste en trabajar duro día y noche para averiguar dónde está la comida, dónde está el refugio, dónde está el sexo y dónde está la protección. Es un tipo de civilización incorrecta. La civilización humana significa: “¿Dónde está Brahman, la Verdad Absoluta?”. Athāto brahma jijñasa. Eso es el Vedānta-sūtra. “¿Dónde está Dios?, ¿quién soy yo?”, estas son las preguntas.

Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, está enseñando personalmente que el alma transmigra. Tathā dehāntara-prāptiḥ. Dehāntara-prāptiḥ significa transmigrar de un cuerpo a otro. Dhīras tatra na muhyati (BG 2.13). Aquellos que son dhīra, sobrios, llenos de conocimiento, no están desconcertados, no están perturbados, porque saben que: “Mi padre o hermano, o todo lo que se dice que está muerto, es..., no está muerto”. Este cuerpo burdo, este abrigo, el abrigo del cuerpo, se ha acabado. Es lo suficientemente viejo, o por alguna razón se ha estropeado y ya no se puede usar. Por lo tanto el alma ha dejado este cuerpo burdo y, siendo transportada por el cuerpo sutil -mente, inteligencia, ego- ha ido a aceptar otro cuerpo burdo. En esto consiste la transmigración del alma. Tathā dehāntara-prāptiḥ (BG 2.13).

Tal como una madre sabe: “Mi bebé estaba en mi regazo. Ahora, se ha hecho un niño y está corriendo” y no se lamenta. Ella sabe: “Ese es mi hijo, es el mismo niño, simplemente ha transformado su cuerpo”. Del mismo modo, no debemos lamentarnos cuando un hombre muere. No debemos lamentarnos. Porque Arjuna estaba pensando en términos del cuerpo, en el campo de batalla estaba desconcertado sobre si..., porque en el otro lado eran todos parientes suyos. Por lo tanto, Kṛṣṇa le está dando el conocimiento de que: “No pienses que tu padre o tu abuelo o tu hermano, van a morir. No. Ellos simplemente..., si los matas, simplemente serán transferidos a otro cuerpo. Es mejor que consideres que tu abuelo posee ahora un cuerpo viejo y que si matas a tu abuelo en el campo de batalla...”.

Porque antes la guerra no se declaraba caprichosamente. La guerra era también una guerra religiosa, y en una guerra religiosa, un kṣatriya... Los kṣatriyas iban a luchar, no iban los śūdras, ni los brāhmaṇas, ni los vaiśyas. Había una casta de guerreros. No sucedía que un śūdra era elegido presidente, y no iba a luchar, si no que se quedaba en un lugar seguro, y simplemente dirigía: “Usted va y luchar y yo voy a ver cómo está luchando”. No. El rey, el kṣatriya iba al frente en la lucha. Eso era luchar.

Si el partido opuesto mataba al rey, entonces se declaraba que eran victoriosos -y ya no había más lucha, ni se mataba innecesariamente a otras personas. El objetivo era matar al rey. El rey estaba en el frente y en la otra parte, también estaba en el frente. El rey luchaba contra el rey, y los soldados luchaban contra los soldados. Y cuando se mataba al rey, entonces el otro partido se volvía victorioso. Ese era el proceso de la guerra, no que se lanzaba la bomba atómica desde el cielo y se mataban a tantas personas inocentes. No. Eso no es una guerra.

La guerra, si se lucha bajo principios, bajo principios religiosos, eso se llama dharma-yuddhi y no está prohibida. Pero el proceso de matar innecesariamente a hombres inocentes, eso no es dharma-yuddhi. Es una lucha irregular. Ese tipo de guerra no la autorizan los Vedas.

Dhīras tatra na muhyati, ahora pueden decir: “Yo no puedo ver cómo mi padre ha pasado de este cuerpo a otro cuerpo”. Eso tienen que saberlo por medio del śāstra. Ustedes no saben tantas cosas, pero si leen libros, libros autorizados, entonces las entienden porque las cosas están ahí. El mismo ejemplo, que ustedes no saben lo grande que es el planeta solar. Pero cuando leen libros, libros científicos, entienden que es 1.400 veces más grande que esta Tierra. De la misma manera, cuando tienen conocimiento pueden entender dónde se ha ido su padre.

Eso se indica en el Bhagavad-gītā:

ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā
madhye tiṣṭhanti rājasāḥ
jaghanya-guṇa-vṛtti-sthā
adho gacchanti tāmasāḥ
(BG 14.18)

Ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā, los que están situados en las cualidades brahmínicas, en la bondad, en la modalidad de la bondad, son promovidos a los sistemas planetarios superiores. En los tiempos modernos están tratando de ir a los sistemas planetarios superiores mediante máquinas pero eso no es posible. Pero si se sitúan en la modalidad de la bondad, pueden ir a cualquier sistema planetario superior hasta Brahmaloka. Ūrdhvaṁ gacchanti sattva-sthā (BG 14.18).

Hay tres sistemas planetarios, triloki: los sistemas planetarios superiores, los sistemas planetarios intermedios y los sistemas planetarios inferiores. En la actualidad estamos en Bhūrloka, Bhūrloka, los sistemas planetarios intermedios. Por encima está Bhuvarloka. Por encima está Svarloka, Janaloka, Tapoloka, Maharloka, Satyaloka, Siddhaloka y Brahmaloka.

¿Qué saben los astrónomos modernos? No saben nada. Ellos no saben lo que hay en el planeta lunar, no saben lo que hay en el planeta solar, ni en Venus — nada. Pero aun así ellos continúan y están orgullosos. Pero si leen los Vedas, obtienen toda la información del universo. No sólo de este universo, lo que está más allá del universo. Más allá del universo. Paras tasmāt tu bhāvo 'nyo 'vyakto 'vyaktāt sanātanaḥ (BG 8.20). Hay otra naturaleza que nunca es aniquilada.

En esta naturaleza material, todo es aniquilado. Bhūtvā bhūtvā pralīyate (BG 8.19). Aquí, tal como su cuerpo se produce en una fecha determinada por el padre y la madre, y se terminará en una fecha determinada, de manera similar, toda esta manifestación cósmica, este mundo material, innumerables universos, se han producido en una fecha determinada y se terminarán en una fecha determinada. Todo se terminará.

Pero existe otra naturaleza, donde los planetas son eternos. Se llaman Vaikuṇṭhaloka. Vaikuṇṭhaloka, vaikuṇṭha significa vigata-kuṇṭha yasmāt. Kuṇṭha significa ansiedad. Aquí estamos llenos de ansiedades: “¿Qué pasará después?”, estamos siempre temerosos. “¿Cuándo tendrá lugar mi muerte?, ¿cuál será la situación política?, ¿qué voy a comer?, ¿dónde voy a dormir?”.

Siempre llenos de ansiedades. Cualquiera —pájaros, bestias, animales, seres humanos— llenos de ansiedades, porque el mundo material es así. Tienen que estar llenos de ansiedades. Pero hay otro mundo donde no hay ansiedad y se llama Vaikuṇṭhaloka. Vaikuṇṭha. Vaikuṇṭha significa vigata-kuṇṭha; kuṇṭha significa ansiedad.

Esta información la recibimos de los śāstras, de los Vedas. Y si nos volvemos lo suficientemente inteligentes para entender los śāstras, entonces nuestra vida será exitosa, la vida humana. Si no, si vivimos como los animales, comiendo, durmiendo, apareándonos y defendiéndonos, sin ningún otro tipo de conocimiento, qué estoy destinado a ganar en esta vida, arthadaḥ... Prahlāda Mahārāja dice:

kaumāra ācaret prājño
dharmān bhāgavatān iha
durlabhaṁ mānuṣaṁ janma
arthadam tad apy adhruvam
(SB 7.6.1)

Él aconseja que desde el mismo principio de la vida, kaumāra... Kaumāra significa desde los cinco a los diez años. Este espacio, este lapso de vida se llama kaumāra. Kaumāraṁ yauvanaṁ jarā, que como estamos leyendo aquí, kaumāraṁ yauvanaṁ jarā. Kaumāra significa la vida de niño. Kaumāra ācaret prājño dharmān bhāgavatān iha. Un ser humano debe aprender sobre el Bhāgavata-dharma desde el principio de su edad kaumāra, y no que lo deja de lado: “Cuando ya sea anciano, entonces leeré las Escrituras”. No. Kaumāra, desde la niñez. Kaumāra ācaret prājñaḥ. Si alguien realmente tiene buen juicio... Por supuesto, un muchacho no tiene buen juicio. Es el deber del padre y de la madre involucrar al niño, al muchacho, desde el comienzo de su vida en el tema del servicio devocional, bhāgavatān.

Afortunadamente, tuvimos un padre muy bueno que nos ocupó en el servicio devocional desde el principio de nuestra vida. Y es el deber de cada padre en cada etapa, de cada guru, de cada amigo, de cada pariente involucrar al niño en la vida espiritual. Kaumāra ācaret prājñaḥ. El sāstra dice: pitā na sa syāj jananī na sā syāt: “Uno no debe volverse padre, uno no debe volverse madre”, na mocayed yaḥ samupeta-mṛtyum (SB 5.5.18). El deber del padre y de la madre con los niños es hacer que: “Este niño que ha venido a mí en mi vientre”, madre, “esta será su última vez. No tendrá que volver más al vientre de ninguna madre. Yo le enseñaré de tal manera que se pueda liberar”, ese es el deber del padre y de la madre.

Si el padre y la madre de alguien no son capaces de entrenar y enseñar así a sus hijos, cómo salir de este enredo del nacimiento y la muerte, no deben convertirse en padre y madre. Ese es el verdadero método anticonceptivo: “No debo producir gatos y perros. Debo producir un niño que nunca volverá a otra madre. Se liberará. Volverá al hogar, de vuelta a Dios”, ese es el deber del padre y de la madre. No deben producir gatos y perros.

Y por lo tanto, el mundo tiene tantos problemas. Están luchando como perros y gatos, porque se han producido gatos y perros, y no han tenido esta educación: no hay sistema para educar brahmacārīs, no hay sistema para gṛhastha, no hay sistema para vānaprasthas. Por lo tanto, el concepto védico de civilización es perfecto para la sociedad humana. Cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ guṇa-karma-vibhāgaśaḥ (BG 4.13). Lo encontrarán todo en el Bhagavad-gītā.

En primer lugar tienen que entender que somos almas espirituales, ahaṁ brahmāsmi, Brahman: “Yo no soy materia, soy espíritu”, ahaṁ brahmāsmi. Estas son palabras védicas, so 'ham. So 'ham no significa que “yo soy Dios”. Yo soy divino, yo soy parte y porción de Dios. Tal como Dios es en calidad, así mismo yo soy también. Así como una gota de agua del océano, cualitativamente es igual que la vasta masa de agua del mar, pero la gota de agua no es igual a la inmensa masa de agua. Del mismo modo, en calidad, so 'ham, “yo soy eso”, significa que el Dios Supremo, tal como Él es en calidad, yo también soy igual en calidad. So 'ham. Ahaṁ brahmāsmi, “yo soy Brahman. Yo no soy materia, yo soy un alma espiritual”. Este es el conocimiento.

Y cuando llegan a ese conocimiento, brahma-bhūtaḥ... Ahora no somos brahma-bhūtaḥ; prākṛta-bhūtaḥ, jīva-bhūtaḥ es la palabra exacta. Jīva-bhūtāṁ mahā-bāho yayedaṁ dhāryate jagat (BG 7.5). El mundo lo mantienen estas jīva-bhūtaḥ, las entidades vivientes. Tal como, la ciudad de Manila es muy importante mientras que aquí haya entidades vivientes. Si no hay entidades vivientes nadie estaría dispuesto a comprar toda la tierra, incluso por un centavo.

¿Qué haría con la materia muerta? La materia muerta no tiene valor. Es valiosa si la utilizamos en diferentes propósitos. De lo contrario, no tiene valor. Un buen coche con una buena máquina, de primera clase, tiene valor mientras que sea impulsado por una entidad viviente. Si no, ¿a quién le importa? A nadie le importa. Jīva-bhūtāṁ mahā-bāho yayedam (BG 7.5). Por lo tanto la materia, por valiosa que sea, es inferior al espíritu. El espíritu es la energía superior de Dios y la materia es Su energía inferior.

La energía material es la energía externa, y estamos tratando de llegar a ser felices haciendo ajustes con esta energía externa. Eso es ilusión. Supongan que en esta vida ganan mucho dinero, consiguen un gran saldo, y construyen un rascacielos muy bonito y buenos familiares y amigos y posición. Eso está muy bien. Pero cuando dejan este cuerpo, no saben en lo que se van a convertir. Supongan que, teóricamente, en la próxima vida se vuelven un gato en el mismo rascacielos, entonces, ¿cuál es su valor? Y existe la posibilidad, porque su próximo cuerpo les será otorgado por la naturaleza según su trabajo, de acuerdo a su mente e inteligencia.

Pueden tener un saldo en el banco muy bueno y el rascacielos y decenas de automóviles, pero han creado una mente igual que la de los gatos y los perros, y entonces recibirán el cuerpo de un gato o de un perro. La mayor concesión que le será permitida -porque tienen apego por el rascacielos- es que se les permitirá vivir allí como gatos, eso es todo. Así es la ley de la naturaleza. Así que si estamos perdiendo el tiempo en los asuntos de los gatos y los perros y los cerdos, simplemente traten de entender la gran pérdida que están sufriendo. El movimiento de conciencia de Kṛṣṇa les está dando información: no sean perdedores; vuélvanse un ganador.

Muchas gracias. Hare Kṛṣṇa. (cortado) (fin)