ES/SB 1.15.15


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 15

yo bhīṣma-karṇa-guru-śalya-camūṣv adabhra-
rājanya-varya-ratha-maṇḍala-maṇḍitāsu
agrecaro mama vibho ratha-yūthapānām
āyur manāṁsi ca dṛśā saha oja ārcchat


PALABRA POR PALABRA

yaḥ—es Él únicamente; bhīṣma—Bhīṣma; karṇa—Karṇa; guru—Droṇācārya; śalya—Śalya; camūṣu—en medio de la falange militar; adabhra—inmenso; rājanyavarya—grandes príncipes de la realeza; ratha-maṇḍala—hilera de cuadrigas; maṇḍitāsu—adornado con; agecaraḥ—yendo hacia adelante; mama—mío; vibho—¡oh, gran rey!; ratha-yūtha-pānām—todos los aurigas; āyuḥ—duración de la vida o de las actividades fruitivas; manāṁsi—arrebatos mentales; ca—también; dṛśā—mediante la vista; sahaḥ—poder; ojaḥ—fuerza; ārcchat—retiro.


TRADUCCIÓN

Fue solo Él quien les redujo a todos la duración de la vida, y quien, en el campo de batalla, le retiró el poder especulativo y la fuerza del entusiasmo a la gran falange militar integrada por los Kauravas, encabezados por Bhīsma, Karṇa, Droṇa, Śalya, etc. La disposición de estos era experta y más que suficiente, pero Él [el Señor Kṛṣṇa], mientras avanzaba, hizo todo eso.


SIGNIFICADO

La Absoluta Personalidad de Dios, el Señor Śrī Kṛṣṇa, se expande en el corazón de todos mediante Su porción Paramātmā plenaria y, de ese modo, dirige a todo el mundo en lo referente al recuerdo, el olvido, el conocimiento, la falta de inteligencia, y en todas las actividades psicológicas (Bg. 15.15). En su carácter de Señor Supremo, Él puede aumentar o disminuir la duración de la vida de un ser viviente. Así pues, el Señor condujo la batalla de Kurukṣetra según Su propio plan. Él quería esa batalla para establecer a Yudhiṣṭhira como el emperador de este planeta, y, para facilitar ese asunto trascendental, mató mediante Su voluntad omnipotente a todos los que se hallaban en el bando opuesto. El otro bando estaba equipado con todo el poderío militar y respaldado por grandes generales, tales como Bhīṣma, Droṇa y Śalya, y para Arjuna hubiera sido materialmente imposible ganar la batalla, si el Señor no lo hubiera ayudado mediante toda clase de tácticas. Esas tácticas las siguen por lo general todos los estadistas, incluso en la guerra moderna, pero todas ellas se realizan desde el punto de vista material, mediante poderosos espionajes, tácticas militares y maniobras diplomáticas. Sin embargo, como Arjuna era el devoto afectuoso del Señor, el Señor hizo todo eso Él mismo, sin que Arjuna tuviera que pasar por ninguna angustia personal. Esa es la naturaleza del servicio devocional que se le presta al Señor.