ES/SB 8.24 El resumen


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


Este capítulo habla de la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios en forma de pez; también narra cómo se salvó Mahārāja Satyavrata de una inundación.

La Suprema Personalidad de Dios Se expande por medio de svāṁśa (Sus expansiones personales) y vibhinnāṁśa (Sus expansiones en forma de entidades vivientes). Como dice el Bhagavad-gītā (4.8): paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām: La Suprema Personalidad de Dios aparece en este planeta para proteger a los sādhus, es decir, a los devotos, y para destruir a los malvados, a los no devotos. En especial, desciende para proteger a las vacas, a los brāhmaṇas, a los semidioses, a los devotos y el sistema védico de religión. Con este fin, aparece en diversas formas, a veces como pez, a veces como jabalí, a veces como Nṛsiṁhadeva, a veces como Vāmanadeva, etc. En todas esas formas o encarnaciones, aunque entra en la atmósfera de las modalidades materiales de la naturaleza, no Se ve afectado por ellas. He ahí un signo de Su poder y dominio supremo. A pesar de que entra en la atmósfera material, māyā no puede tocarle. Por lo tanto, no se Le pueden atribuir cualidades materiales en ninguna medida.

En cierta ocasión, al final del kalpa anterior, un demonio llamado Hayagrīva quiso robar al Señor Brahmā el conocimiento védico en el momento de la aniquilación. Debido a ello, al comienzo del período de Svāyambhuva Manu, la Suprema Personalidad de Dios Se encarnó en forma de pez y salvó los Vedas. Durante el reinado de Cākṣusa Manu hubo un rey llamado Satyavrata, gran gobernante y muy piadoso. Para salvarle, el Señor apareció por segunda vez en la forma del avatāra pez. Más tarde, el rey Satyavrata nació como Śrāddhadeva, el hijo del dios del Sol. La Suprema Personalidad de Dios le elevó a la posición de manu.

Para recibir el favor de la Suprema Personalidad de Dios, el rey Satyavrata se ocupó en la austeridad de vivir solamente de agua. Cierto día, mientras realizaba esa austeridad a orillas del río Kṛtamālā, ofreciendo oblaciones de agua con la palma de la mano, encontró un pececillo. El pez suplicó al rey que Le protegiese en un lugar seguro. El rey no sabía que el pececillo era la Suprema Personalidad de Dios mismo, pero, puesto que era el rey, Le brindó refugio en un cántaro de agua. El pez, que era la Suprema Personalidad de Dios, quiso manifestar Su potencia ante el rey Satyavrata, de manera que expandió Su cuerpo hasta que el cántaro se quedó pequeño. El rey Lo llevó a un gran pozo, pero también se quedó demasiado pequeño. Después, Lo metió en un lago, pero tampoco sirvió. Por último, puso el pez en el mar, pero hasta el océano se Le quedó pequeño. Entonces, el rey entendió que el pez no era otro que la Suprema Personalidad de Dios, y rogó al Señor que le hablase de Su encarnación como pez. La Personalidad de Dios, complacido con el rey, le informó que, en una semana, se produciría una inundación que cubriría todo el universo, y que el avatāra pez les protegería a él, a los ṛṣis, y a las hierbas, semillas y otras entidades vivientes, en un barco, que navegaría atado al cuerno del pez. Después de decir esto, el Señor desapareció. El rey Satyavrata ofreció respetuosas reverencias al Señor Supremo y continuó meditando en Él. Cuando llegó el momento, se produjo la aniquilación, y el rey vio un barco que se acercaba. Tras subir a bordo con brāhmaṇas eruditos y personas santas, ofreció oraciones para adorar a la Suprema Personalidad de Dios. El Señor Supremo está en el corazón de todos, y desde allí instruyó a Mahārāja Satyavrata y a las personas santas acerca del conocimiento védico. En su siguiente vida, el rey Satyavrata nació como Vaivasvata Manu, a quien se menciona en el Bhagavad-gītā: vivasvān manave prāha: El dios del Sol habló la ciencia del Bhagavad-gītā a su hijo Manu. Ese manu es conocido con el nombre de Vaivasvata Manu, por ser el hijo de Vivasvān.