ES/730111 - Clase ND - Bombay

His Divine Grace A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda



730111ND-Bombay, 11 enero 1973 - 42:06 minutos



Pradyumna: (leyendo) “...servicio devocional, siguiendo los pasos de los ācāryas anteriores, pueden resumirse en la siguiente declaración de Śrīla Rūpa Gosvāmī: ‘El servicio devocional de primera clase se reconoce por la tendencia a ocuparse completamente en el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa sirviendo al Señor de forma favorable’ “.

Prabhupāda: Hum. Sirviendo al Señor favorablemente. No caprichosamente. Favorablemente. Ānukūlyena kṛṣṇānu-śīlanaṁ bhaktir uttamā (CC Madhya 19.167). Esa es la palabra exacta, ānukūla. Ānukūla significa favorable: “Lo que Yo quiero, tú tienes que hacerlo”. Eso es favorable. Quiero algo y ustedes hacen otra cosa, eso no es favorable. Favorable significa que hacen lo que Kṛṣṇa quiere.

Para elevarnos a este entendimiento, preliminar... Porque hemos olvidado a Kṛṣṇa, a Dios, en la etapa actual, en nuestra condición material de la vida. Condición material significa olvidar nuestra relación con Dios. Eso es condicionamiento material. Por eso, se llama māyā. Māyā significa ilusión, que no tiene existencia, alucinación.

Es lo mismo que cuando vemos un tigre en sueños y gritamos: “¡Oh, aquí está el tigre! ¡Sálvame! ¡Sálvame!”. Este es un ejemplo de la alucinación. Hay muchos otros. Como el agua en el desierto. A veces, debido al reflejo del Sol, parece que hay una gran extensión de agua, y los animales, corren detrás de ella, del agua. Estos son... algunos ejemplos de alucinaciones, ilusiones. Y estar en ese estado de alucinación, ilusión, eso se llama māyā. Eso es lo que se llama māyā. Māyā. Mā significa “no”; significa “esto”.

De modo que estamos en esta condición ahora, en māyā. Lo podemos percibir en la práctica. Lo he explicado ya varias veces. Es como cuando estamos dormidos, olvidamos todo lo que hacemos en el día y, durante el día, olvidamos todo lo que vimos en los sueños. Entonces estos dos estados... tanto uno como el otro son sueños, esto también es sueño, y yo soy el observador del sueño. De modo que, yo soy real, y lo otro es una ilusión. Ambas situaciones. Por eso, surge la pregunta: “¿Entonces qué soy yo?”. Eso es lo que se llama brahma-jijñāsā.

Sanātana Gosvāmī se dirigió al Señor Caitanya Mahāprabhu para hacerle esta pregunta: “¿Qué soy yo?”. Cualquier persona inteligente puede entender que: “Simplemente estoy soñando. Por la noche, sueño algo, y olvido el sueño del día. Y de día, sueño otra cosa; y me olvido del sueño de la noche”. Entonces, en realidad, ambos son sueños, y yo soy el observador. Entonces, ¿qué soy yo? Esta es la pregunta. Athāto brahma jijñāsā. Este es el comienzo del Vedānta-sūtra. Debemos ser inquisitivos. A menos que uno llegue a este punto de preguntarse sobre sí mismo: “¿Qué soy yo? ¿Por qué estoy soñando de este modo durante el día y durante la noche? ¿Cuál es mi verdadera realidad?”. Esto es vida humana.

Cuando uno llega a este punto de preguntar: “¿Qué soy yo?”, ese es el comienzo de la vida humana. Mientras tanto, no es más que la vida animal. Los animales no saben quiénes son, ni se plantean esta pregunta: “¿Quién soy yo?” Ellos piensan: “Soy un perro, soy un gato, soy un asno, soy un tigre, soy esto y soy aquello”. Del mismo modo, si simplemente pensamos así, que: “Soy estadounidense, soy hindú, soy brāhmaṇa, soy esto, soy eso”, eso es vida animal. Esa es la vida animal. Pero cuando se elevan a este nivel, cuando entienden, cuando preguntan, jīvasya tattva-jijñāsā... Jīvasya tattva-jijñāsā naś ceha yat karmabhiḥ (SB 1.2.10). Kāmasya na... na indriya-prītiḥ, jīveta yāvatā.

Esa es la filosofía Bhāgavata. La gente está trabajando muy duro. También los animales trabajan sin parar, pero en la sociedad humana hay cuatro principios, dharma, artha, kāma, mokṣa (SB 4.8.41), (CC Adi 1.90): vida religiosa, crecimiento económico, gratificación de los sentidos y mokṣa, liberación. Eso es la vida humana. Dharma, artha, kāma, mokṣa. La vida religiosa no la pueden encontrar en la sociedad animal. En la sociedad humana, ya sea hindú, musulmán, cristiano, budista, judío, lo que sea, siempre hay un tipo de principios religiosos.

Ese es el comienzo de la vida humana: la religión, el dharma. Y, generalmente, porque estamos en el concepto corporal de la vida, surge inmediatamente, el crecimiento económico: “Quiero dinero. Quiero una posición cómoda, una situación muy agradable, para poder comer, beber y dormir bien”. Esto se llama crecimiento económico. Dharma, artha... Entonces, ¿por qué no... por qué quiero yo el crecimiento económico? Por kāma. Porque tengo mis sentidos, a los que quiero dar placer. Satisfacer mis sentidos. Cuando mis hijos crezcan, también les daré la oportunidad de satisfacer sus sentidos. Yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tuccham (SB 7.9.45). Nosotros pensamos que si satisfacemos los sentidos seremos felices. Eso se llama kāma. Y cuando estamos insatisfechos o frustrados por este proceso de la complacencia de los sentidos, y el crecimiento económico, los abandonamos. Brahmā satyaṁ jagan mithyā: “Todo esto es falso. Ahora voy a fundirme en el Brahman”. Eso es mokṣa.

Pero el Bhāgavata dice que esto no es vida. Eso no es vida. ¿Cómo es ese verso? Dharmasya... Dharmaikāntasya. (al lado) ¿Tienes el Primer Canto? Si.

Nārthāya upakalpate (SB 1.2.9). Dharma no significa... La gente lleva la vida religiosa en busca del desarrollo económico. Ellos piensan que por eso... Eso también es cierto. Pero el Bhāgavata dice que la vida religiosa no significa crecimiento económico. El crecimiento económico no significa satisfacer sus sentidos. Entonces, ¿qué debo hacer? Yo tengo mis sentidos. Y los sentidos me exigen satisfacción. ¿Qué debo hacer? Por eso, el Bhāgavata dice: kāmasya nendriya-prītir jīveta yāvatā (SB 1.2.10).

Kāmasya... Al igual que tienen que comer. Eso se los exige sus cuerpos. Pero no inventen toda clase de menús. Se trata de comer solo para vivir, no vivir para comer. Se han empeñado en no comer para vivir, pero viven para comer. Por eso, el Bhāgavata dice: kāmasya nendriya-prītir (SB 1.2.10). Nuestra indriya-prītir, nuestra complacencia de los sentidos, consiste en comer, dormir, tener vida sexual y defendernos. Ese es nuestro indriya-prītir. El Bhāgavata dice: “Sí, se te permite satisfacer tus sentidos para que puedas mantenerte sano... para cumplir con un procedimiento de vida superior”. ¿Y cuál es ese procedimiento de vida superior? Ese procedimiento de vida superior es jīvasya tattva-jijñāsā. Ese tattva-jijñāsā, “¿quién soy yo?”. Con este propósito tienen que comer, dormir, tienen que complacer sus sentidos, deben defenderse, para cumplir con esa misión de la vida, para entender quién soy yo. Por lo demás, eso lo hacen también los animales. Indriya-prītir.

De modo que Sanātana Gosvāmī acudió a Caitanya Mahāprabhu. Sanātana Gosvāmī era ministro en el gobierno de Nawab Hussain Shah, en Bengala. En aquellos tiempos había un gobierno Pathan, y ellos eran ministros encargados. Uno era el primer ministro, y el otro era ministro de finanzas. Cargos de gran responsabilidad, era Rūpa Gosvāmī. Y los dos prácticamente se habían vuelto musulmanes. Porque anteriormente la sociedad brahmínica era muy estricta. Si algún brāhmaṇa aceptaba servir a otra persona... Generalmente a los kṣatriyas. Y ellos, casi eran musulmanes. De modo que, fueron rechazados de la sociedad brāhmaṇa, y también cambiaron su nombre, casi se convirtieron en musulmanes, Sākara Mallika y Dabira Khāsa, ambos hermanos, Sanātana Gosvāmī y Rūpa Gosvāmī. Y se encontraron con Caitanya Mahāprabhu. Entonces decidieron dimitir de sus cargos gubernamentales y unirse a este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.

Este movimiento de conciencia de Kṛṣṇa no es nada nuevo. Es, está, continúa; está en marcha desde el advenimiento de Kṛṣṇa. Y más tarde, hace quinientos años, Caitanya Mahāprabhu le revivió, este movimiento Hare Kṛṣṇa. Harer nāma harer nāma harer nāma iva kevalam (CC Madhya 17.21). Entonces, cuando conocieron a Caitanya Mahāprabhu, ambos hermanos decidieron que: “Ahora nos uniremos al movimiento de Caitanya Mahāprabhu. Es un movimiento muy hermoso”. Después de renunciar a sus cargos, Rūpa Gosvāmī abandonó de incognito el país y Sanātana Gosvāmī siguió con su cargo... Quiso dimitir de su cargo formalmente, pero el Nawab no le permitía renunciar; por eso fue arrestado. Y de una forma u otra, logró salir de la prisión y luego unirse a Caitanya Mahāprabhu en Benarés.

Y, cuando se encontraron, hubo una conversación sobre el valor de la vida entre Caitanya Mahāprabhu y Sanātana Gosvāmī. Sanātana Gosvāmī en primer lugar hizo esta pregunta, grāmya-vyavahāre kahe paṇḍita satya kari māni (CC Madhya 20.100): “Ahora algunos pocos amigos comunes y corrientes, mis paisanos, me consideran un gran sabio erudito”. Y en realidad era un gran sabio erudito. Era un gran erudito en sánscrito y en lengua árabe y lengua persa. Porque en aquella época había el reino musulmán. Así que en realidad eran grandes sabios eruditos. Eso lo vemos en sus escritos, más tarde, después de hacerse discípulos de Caitanya Mahāprabhu, vande rūpa-sanātanau raghu-yugau śrī-jīva-gopālakau.

Así que en realidad eran paṇḍitas, sabios eruditos, brāhmaṇas y sabios eruditos. Pero su pregunta era grāmya-vyavahāre kahe paṇḍita satya kari māni: “Estas personas, mis amigos y mis vecinos, dicen que soy un gran sabio erudito. Y en realidad yo acepto que soy un erudito, soy un paṇḍita muy culto, pero no sé quién soy. Esa es mi posición. Soy paṇḍita. Me llaman paṇḍita, erudito, y yo lo acepto. Pero en realidad yo no sé ni quién soy, puedes ver qué clase de paṇḍita soy”. Esa es la posición. Pueden llamar a cualquier persona, a cualquier científico, a cualquier filósofo, a cualquier político, a cualquier ministro ahora mismo, en nuestros tiempos y le preguntas: “¿Quién eres tú?”, Él no sabrá responderles. Él dirá: “Sí, yo soy el Sr. Fulano de Tal”, les dirán: “Soy hindú, soy estadounidense, soy ministro”. Así que eso les dirán.

Estuve hablando de esto con un profesor muy eminente en Moscú. Él me dijo: “Swāmījī, después que este cuerpo se termina, todo está terminado, eso es lo que yo soy. Nada más. Esa es la situación”. Pero en realidad no es así. Por eso, Sanātana Gosvāmī hizo primero esta pregunta, grāmya-vyavahāre kahe paṇḍita. “En la vida cotidiana, mis vecinos, me dicen que soy un gran erudito, pero soy tan sabio y tan erudito que no sé ni siquiera quién soy”. Ke āmi kene more jare tāpa... “¿Por qué me ponen en esta miserable condición de vida: nacimiento, muerte, enfermedades y vejez?

Y las tres miserias: ādhyātmika, ādhibhautika, ādhidaivika?”. Y toda la lucha es reducir al mínimo nuestra miserable condición de vida. La lucha continúa todo el día: trabajo, día y noche. ¿Cuál es el propósito? Ātyantika duḥkha nivṛtti: reducir al mínimo los sufrimientos de la vida. “Entonces, ¿por qué me veo forzado a aceptar esta miserable condición de vida aunque yo no lo quiero? Entonces, ¿quién soy yo? ¿en qué posición me encuentro?”.

Esa es la conclusión del Bhāgavata. Que no se olvidan de sí mismos por simplemente satisfacer sus sentidos. Kāmasya nendriya-prītir (SB 1.2.10). No se conformen simplemente cuando vean que sus sentidos están satisfechos. No. Jīvasya tattva-jijñāsā. Debemos estar ansiosos por entender lo que realmente somos. La misma historia, que simplemente estoy soñando, día y noche. Que estoy soñando, eso es un hecho. La ley de la identidad, “del Yo”. “¿Entonces qué soy? ¿Simplemente soy el que contempla estos sueños? ¿Cuál es mi verdadera vida?”. Eso es tattva-jijñāsā.

(al lado) ¿En qué consiste? Léelo

Ānukūlyena kṛṣṇanu-śīlanam (CC Madhya 19.167).

Cuando profundizamos en el asunto, cuando preguntarnos acerca de nosotros mismos, cuál es mi posición, llegamos a este entendimiento, tal y como Caitanya Mahāprabhu instruyó a Sanātana Gosvāmī: jīvera svarūpa haya nityera kṛṣṇa dāsa (CC Madhya 20.108). Eso es lo que hemos olvidado. Nuestra posición constitucional es ser sirvientes eternos de Kṛṣṇa. Esta es nuestra posición. Tan pronto como nos elevamos a esa posición... El Bhakti-rasāmṛta-sindhu comienza desde este punto. Cuando una entidad viviente, cuando una persona llega a comprender, sin ninguna duda, que es el sirviente eterno de Kṛṣṇa, entonces comienza su verdadera vida. A menos que comprenda este punto, todavía está en la alucinación de la vida animal. Jīvera svarūpa haya nityera kṛṣṇa dāsa.

En realidad, estamos siempre ocupados como sirvientes. Aquí, todos los que estamos aquí sentados, cada uno de nosotros, somos sirvientes: sirviente de la sociedad, sirviente de la familia, sirviente de la comunidad, sirviente del país, sirviente de la nación. De ese modo, somos sirvientes. Es un hecho. Y estamos sirviendo. Todos están sirviendo. Nadie está disfrutando realmente, todos son sirvientes. Esa es la posición constitucional de la entidad viviente. Pero están sirviendo a una alucinación, no están sirviendo la realidad. La parte constitucional se deja de lado. Jīvera svarūpa haya nitya kṛṣṇa dāsa (CC Madhya 20.108-109). Por eso, un brāhmaṇa fue a ver a la Suprema Personalidad de Dios y le dijo: “He servido toda mi vida...”. Kāmādīnāṁ kati na katidhā pālitā durnideśāḥ (Brs 3.2.35). Servir significa que estamos sirviendo a la sociedad, al país, la familia, la... La esencia es que estoy sirviendo... no sirviendo, estoy satisfaciendo mi complacencia de los sentidos. Pero estoy impulsando esta complacencia de los sentidos haciéndola pasar como servicio. Un hombre está trabajando, todo el día y toda la noche para mantener a su familia, considerándose que él es el dueño de la familia. Pero, en realidad es el sirviente de la familia. Esa es su verdadera posición. Y sirviente de la familia significa que es el sirviente de sus sentidos. Yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tucchaṁ kaṇḍūyanena karayor du... (SB 7.9.45). Su felicidad está en la vida sexual. Para disfrutar de esa vida sexual, están trabajando muy duro, día y noche. Por eso, no está sirviendo a la sociedad, la comunidad, la familia, sino que está sirviendo a su propia complacencia de los sentidos. Eso es todo. Ese es su servicio.

Por eso, el brāhmaṇa de Avantīpura dice kāmādīnāṁ kati na katidhā pālitā durnideśāḥ (Brs 3.2.35): “Mi querido Señor, he servido a mis sentidos de forma tan abominable. No debería haberlos servido de esa forma. Aun así, lo he hecho”. Como a veces cometemos muchas actividades delictivas para satisfacer nuestros sentidos, porque queremos dinero. De modo que pālitā durnideśāḥ. Mi conciencia dice: “No lo hagas”. Pero, debido a que quiero disfrutar de mis sentidos, debo hacerlo. Tengo que hacerlo. Un ladrón sabe que: “Si robo, seré castigado”. Ha escuchado de los śāstras o conoce las leyes del estado, y sabe que, si comete un robo, será castigado. Él lo sabe. Y ha visto, que, si un hombre ha robado o cometido un delito, es arrestado y la policía se lo lleva. Él lo ha visto. Pero aun así roba. ¿Por qué? ¿Por qué?

Porque me he habituado a servir este proceso de ratificación de los sentidos en un grado tan bajo que hay cosas que no deben hacerse, y aun así las hago. Por eso, él dice: kāmādīnāṁ kati na katidhā pālitā durnideśāḥ (Brs. 3.2.35), (CC Madhya 22.16), teṣāṁ mayi na karuṇā jātā. Pero cualquiera que sirve a alguien, pregúntenle: “¿Estás satisfecho? Te he servido mucho”. Nunca dirán que sí. Como... este ejemplo, he dado este ejemplo muchas veces, ¿quién puede servir mejor a su país que Mahatma Gandhi? Nadie. Pero aun así fue asesinado a tiros. Su servicio no fue reconocido, no recibió reconocimiento. De lo contrario, ¿por qué lo mataron a tiros? Hay muchos casos. Muchísimos casos.

Así que, en este mundo, por más fiel que presten servicio, nunca serán reconocidos, porque es una alucinación, una ilusión. Están sirviendo a sus sentidos, no están sirviendo a ninguna persona. Están sirviendo a sus sentidos. De modo que, cuando llegamos a esta posición, de comprender que: “En realidad yo soy un sirviente, pero me estoy haciendo pasar por un amo”. Esa es la realidad. ¿Entonces de quién soy sirviente? Soy el sirviente de Kṛṣṇa. Por lo tanto, Kṛṣṇa viene y exige: sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja (BG 18.66). Nos hemos olvidado de eso. Hemos olvidado a Kṛṣṇa y hemos olvidado el servicio de Kṛṣṇa. Eso es māyā.

Por eso, Kṛṣṇa viene una y otra vez Él mismo, o como un devoto, o envía a Sus servidores, a Sus vaiṣṇavas, para que prediquen este culto, la conciencia de Kṛṣṇa. “Educar a la gente para que sirvan a Kṛṣṇa, para que me sirvan a Mí”. Kṛṣṇa dice: sarva- dharmān parityajya mām ekam śaraṇaṁ vraja. También nosotros estamos predicando este culto, “servir a Kṛṣṇa”. Kṛṣṇa dice: man-manā bhava mad-bhakto mad-yaji māṁ namaskuru (BG 18.65). Estamos predicando este culto. Así que no estamos inventando nada. Este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa no es una cosa inventada. Es una realidad. Todo el mundo es sirviente, pero ahora mismo estamos sirviendo a māyā. Así que en lugar de servir a māyā, sirvamos a Kṛṣṇa, a la Personalidad de Dios original. Eso es el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa.

Y ese servicio, cuando aceptamos servir a Kṛṣṇa... Porque nadie está dispuesto a servir a Kṛṣṇa. Kṛṣṇa vino personalmente, vino a invitarnos. ¿Cuántas personas están sirviendo a Kṛṣṇa? Avajānanti māṁ mūḍhā (BG 9.11). “Oh, eso es demasiado. Kṛṣṇa nos está pidiendo ‘renunciar a todo y servir a Él. Es demasiado”. La gente adopta esa posición, avajānanti māṁ mūḍhā, porque son mūḍhas. Ellos piensan: “¿Por qué he de servir a Kṛṣṇa? Mejor sirvo a mi perro. Voy a tener un perro y lo voy a sacar a pasear a la calle. Y ahí donde se para él, me paro yo. Para que él pueda orinar...”. (risas) Esa es la situación. Si no sirven a Dios, entonces tendrán que servir al perro, māyā. No pueden estar sin servir. Eso no es posible. No puede ser. Tienen que servir a alguien. Pero eso no les dará satisfacción. Con ese servicio, ni el amo al que están sirviendo estará satisfecho, ni ustedes estarán satisfechos.

Pero si realmente sirven al amo supremo, Kṛṣṇa, Él estará satisfecho y ustedes estarán satisfechos.

patraṁ puṣpaṁ phalaṁ toyaṁ
yo me bhaktyā prayacchati
tad ahaṁ bhakty-upahṛtam
aśnāmi prayatātmanaḥ
(BG 9.26)

Kṛṣṇa dice: “Tu simplemente trata de servirme. Ofréceme un poca de agua, una florecita, una hoja”. Todo el mundo. Es algo universal. Cualquiera puede recoger una poca agua, una florecilla o una hojita y ofrecérsela a Kṛṣṇa. Kṛṣṇa está dispuesto para aceptar su servicio de esa manera. ¿Cuál es la dificultad en servir a Kṛṣṇa? Pero no lo harán. Esto es māyā.

De modo que uno tiene que tomar su determinación. Ānukūlyena kṛṣṇānu-śīlanam (CC Madhya 19.167). Este bhakti. Uknukūlyena significa que Kṛṣṇa quiere: “Tú sírveme, tu abastéceme”. Esto es ānukūla. Ahora Él, Kṛṣṇa dice: man-manā bhava mad-bhakta. “Ahora tu ocúpate siempre en pensar en Kṛṣṇa”. Canten Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa, Hare Hare / Hare Rāma, Hare Rāma, Rāma Rāma, Hare Hare... Eso es man-manā, siempre pensando en Kṛṣṇa. Porque no hay diferencia en pensar en Kṛṣṇa y Kṛṣṇa. Kṛṣṇa es absoluto.

Tan pronto como cantan Hare Kṛṣṇa, tan pronto como recuerden a Kṛṣṇa, eso significa que Kṛṣṇa está en sus lenguas, danzando: Hare Kṛṣṇa, Hare Kṛṣṇa, Kṛṣṇa Kṛṣṇa... Abhinnatvād nāma-nāminoḥ. Por eso, manteniendo esa compañía constante con Kṛṣṇa, puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ. Śṛṇvatāṁ sva-kathāḥ kṛṣṇaḥ puṇya-śravaṇa-kīrtanaḥ (SB 1.2.17). Si simplemente escuchan acerca de Kṛṣṇa, se vuelven piadosos. Puṇya-śravaṇa. Simplemente por escuchar, se vuelven piadosos. No tienen que organizar grandes sacrificios, con toneladas de ghee. No. Simplemente escuchando kṛṣṇa-kathāḥ, se purificarán.

Estas son las afirmaciones de grandes personalidades, de Caitanya Mahāprabhu:

ceto-darpaṇa-mārjanaṁ bhava-mahā-dāvāgni-nirvāpaṇaṁ
śreyaḥ-kairava-candrikā-vitaraṇaṁ vidyā-vadhū-jīvanam
ānandāmbudhi-vardhanaṁ prati-padaṁ pūrṇāmṛtāsvādanaṁ
paraṁ vijayate śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtanam
(CC Madhya 20.12)

Śrī-kṛṣṇa-saṅkīrtana es muy hermoso que Kṛṣṇa dice: man-manā bhava mad-bhakto mad-yājī māṁ namaskuru (BG 18.65). ¿Por qué no piensan siempre en Kṛṣṇa? ¿Qué pueden perder? Mientras caminan por la calle o van en autobús o en su automóvil, si mientras tanto cantan el mantra Hare Kṛṣṇa, ¿qué es lo que pierden que vale tanto? ¿Hay alguna pérdida? ¿Por qué no lo hacen? Inténtenlo. No hay nada que perder. Y si hubiera alguna ganancia, ¿por qué no lo intentan, por nada, sin perder nada?

Estos muchachos europeos y estadounidenses están cantando Hare Kṛṣṇa. Ellos están más iluminados, en lo que se refiere a la civilización material. Pero en su país, casi todos los hombres jóvenes, como pasatiempo, han tomado un rosario y cantan. Nuestro George Harrison, el famoso Beatle, él está suministrando cuentas y bolsos a sus amigos: “Canta Hare Kṛṣṇa”. Y ha escrito en su disco que: “Cualquiera que sea amigo de Kṛṣṇa, yo soy su amigo”. ¿Cómo es lo que ha escrito?

Gurukṛpā: “Todo amigo de Kṛṣṇa es amigo mío”.

Prabhupāda: ¿Eh?

Gurukṛpā: “Todo amigo de Kṛṣṇa es amigo mío”.

Prabhupāda: Sí. Nosotros los hindúes, ¿por qué están por encima de la gente de bien? Ellos también son caballeros, gente de bien, también son europeos. ¿Pero por qué tienen miedo? ¿Por qué les avergüenzas cantar el mantra Hare Kṛṣṇa incluso en el trabajo, incluso mientras caminan...? ¿Qué problema hay? Este es el objetivo del movimiento del mantra Hare Kṛṣṇa, todo el mundo puede cantarlo. Un niño puede cantar, un viejo puede cantar, un hombre rico puede cantar, un hombre pobre puede cantar. No hay impuestos. Pero pueden ver el resultado, aquí tienen el resultado. Kīrtanīyaḥ sadā hariḥ.

tṛṇād api sunīcena
taror api sahiṣṇunā
amāninā mānadena
kīrtanīyaḥ sadā hariḥ
(CC Adi 17.31)

Esta es la orden de Caitanya Mahāprabhu, “canta siempre Hare Kṛṣṇa”. El śāstra dice:

harer nāma harer nāma harer nāmaiva kevalaṁ
kalau nāsty eva nāsty eva nāsty eva gatir anyathā
(CC Adi 17.21)

En esta era, especialmente, no podemos poner en práctica ningún otro proceso de método religioso. Esto es... Podemos, pero en este momento, en los tiempos que vivimos, es muy difícil. Lo mejor es, tal como se recomienda en el Bṛhan-nāradīya Purāṇa, y también en muchos otros Purāṇas, el Upaniṣad,

hare nāma harer nāma harer nāmaiva kevalaṁ
kalau nāsty eva nāsty eva nāsty eva gatir anyathā
(CC Madhya 17.21)

Y en el Bhagavad-gītā también encontrarán,

satataṁ kīrtayanto māṁ
yatatantaś ca dṛḍha-vratāḥ
namasyantaś ca māṁ bhaktyā
tuṣyanti ca ramanti ca
(BG 9.14)

Satataṁ kīrtayanto mām. Todo el que esté cantando, él es mahātmā. Él es mahātmā. El que canta. Así que, estos muchachos, aunque son muy jóvenes, debido a que están siempre cantando, son mahātmās. Mahātmānas tu māṁ pārtha daivīṁ prakṛtim āśritāḥ, bhajanty ananya-manaso (BG 9.13). Kṛṣṇa dice: man-manā bhava mad-bhakto mad-yaji māṁ namaskuru (BG 18.53). Entonces este es el proceso en esta era. Pueden cantar. No hay nada que perder, pero hay mucho que ganar. ¿Por qué no lo intentan?

Eso se llama bhakti. Ānukūlyena kṛṣṇānu-śīlanam (CC Madhya 19.167). De forma favorable. Kṛṣṇa dice: “Tú siempre piensa en Mí”. Man-manā. Entonces si piensan en Kṛṣṇa, eso es bhakti. Eso es ānukūla. Ānukūlyena kṛṣṇānu-śīlanam. Kṛṣṇa lo dice, y nosotros cumplimos la orden, tal como lo hizo Arjuna. Kṛṣṇa dijo: “Tu mata, es lo que Yo quiero. El otro ejército debe morir”. Él, al principio, dudaba: “¿Cómo puedo matar a mi abuelo y sobrinos, a mis hermanos, al otro bando? No, no puedo”, cuando estaba consciente del cuerpo. Pero cuando entendió el Bhagavad-gītā de Kṛṣṇa, entonces dijo, kariṣye vacanam: “Sí, lo haré”. Eso es ānukūla. Eso es ānukūla. Al principio, era un hombre muy bueno, un caballero, no violento, pero Kṛṣṇa lo reprendió:

kutas tvā kaśmalam idaṁ
viṣame samupasthitam
anārya-juṣṭam asvargyam
akīrti-karam...
(BG 2.2)

“Oh, estás proponiendo algo que es propio del anārya, no de los āryans. Así que abandona este klaibhyam, esta deficiencia, ese defecto o... “. ¿Cómo se llama?

Devoto: Debilidad.

Prabhupāda: “Esa debilidad de tu corazón. Abandónala”. Y, cuando él paso a ser Su śiṣya, śiṣyas te ‘haṁ śādhi māṁ prapannam (BG 2.7), en ese momento, como Su discípulo, como Su śiṣya, Kṛṣṇa lo riñó de inmediato: aśocyān anvaśocas tvaṁ prajñā-vādāṁś ca bhāṣase. “Mi querido Arjuna, estás hablando como un hombre muy erudito, pero no sabes lo que es la verdadera erudición. Tú no lo sabes”.

aśocyān anvaśocas tvaṁ
prajñā-vādāṁś ca bhāṣase
gatāsūn agatāsūṁś ca
nānuśocanti paṇḍitāḥ
(BG 2.11)

“No es así como hablan los paṇḍitas. Tan solo aprende lo que es paṇḍita, cómo...”. Entonces, entonces cuando Él empezó a ensañarle lo que es volverse paṇḍita, la primer instrucción fue,

dehino ‘smin yathā dehe
kaumāraṁ yauvanaṁ jarā
tathā dehāntaraṁ-prāptir
dhīras tatra na muhyati
(BG 2.13)

Asmin dehe, dentro de este cuerpo, está el alma. Este es el comienzo de la comprensión espiritual. ¿Cuántas personas lo saben? Ellos no lo saben. Están pensando que: “Yo soy el cuerpo, yo soy estadounidense, yo soy hindú, yo soy...”.

Así pues, el movimiento para la consciencia de Kṛṣṇa es un movimiento muy científico, un movimiento autorizado, y tiene una vasta filosofía. Los hemos publicado, veinte libros grandes los hemos publicado. Así que nuestra única solicitud es que todos ustedes, personas conscientes, personas avanzadas y educadas, intenten comprender este movimiento tal como es y unirse, hacer que su vida sea exitosa y enseñar a otros también. Las personas sufren por la falta de este conocimiento, y están siendo engañadas por tantos bribones. Dehātma-buddhiḥ.

Andhā yathāndair upanīyamānāḥ. En el Bhāgavata se dice: na te viduḥ svārtha-gatiṁ hi viṣṇuṁ durāśayā ye bahir-artha-māninas (SB 7.5.31). Estas personas no saben cuál es el objetivo último de la vida. Na te viduḥ. Ellos no lo saben. El objetivo último de la vida es volver a casa, volver a Dios. Si lo hacen... en realidad no lo saben. Ni siquiera saben qué es Dios, y cuál es la cuestión de volver a Él, volver a casa, volver a Dios. No saben nada, nada. Si existe Dios, existe el hogar de Dios. Tal como decimos, en general, le damos el nombre de Dios, Su dirección, el nombre de Su padre, todo, pero no lo aceptarán. “No existe Dios, Dios está muerto, yo soy Dios, tú eres Dios, Dios anda caminando por la calle”. Esta es su teoría. Andhā yathāndair upanīyamānāḥ. Ciegos siendo guiados por líderes ciegos.

No debemos seguir de esa manera. Si realmente queremos ser exitosos en la vida, entonces debemos ser conscientes de Kṛṣṇa. Debemos seguir a la mayor autoridad, Kṛṣṇa. Īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ (BS 5.1). Debemos seguirle. Si quieren tener una vida exitosa, todo está ahí, lo que quieran.

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta paramaṁ puruṣa
(SB 2.3.10)

Lo que deseen, lo pueden obtener. Ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham (BG 4.11). Así que Kṛṣṇa... Ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo mokṣayiṣyāmi mā śucaḥ (BG 18.66). Kṛṣṇa lo está asegurando. Hay tantas cosas que, por comprender a Kṛṣṇa, simplemente por comprender a Kṛṣṇa, sus... sus vidas serán exitosas. La vida, una vida exitosa es detener esta repetición de nacimiento y muerte. Eso tampoco lo sabemos. Existe la repetición del nacimiento y la muerte. Tathā dehāntara-prāptir. Kṛṣṇa dice al principio: asmin dehe dehi. Tathā dehāntara-prāptir. Kaumāraṁ yauvanaṁ jarā. Tathā dehāntara-prāptir dhīras tatra na muhyati (BG 2.13).

Aquellos que realmente son educados, sobrios, pueden entender que, que: “Aquí hay una persona que supuestamente está muerto, pero no está muerto. Él ha sido transferido de cuerpo, eso es todo”. Tathā dehāntara-prāptir. Tal como en mi cuerpo soy transferido de la infancia a la niñez, de la niñez a la juventud, de la juventud a la vejez, de la misma manera, si ya he cambiado tantos cuerpos, ¿cuál es la dificultad en entender que después de abandonar este cuerpo, voy a tomar otro cuerpo? Y Kṛṣṇa lo está confirmando. Toda la literatura védica lo confirma: tathā dehāntara-prāptir. Otro cuerpo. Pero debemos saber qué tipo de cuerpo vamos a obtener. Eso es inteligencia.

El cuerpo que deben aceptar. Así como han cambiado, como han aceptado tantos cuerpos, incluso en esta vida, entonces deben aceptar otro cuerpo. Ahora, hay 8.400.000 especies de cuerpos. Eso lo pueden ver. Hay cuerpos acuáticos, cuerpos de árboles, cuerpos de insectos, cuerpos de pájaros, cuerpos de bestias —tantos cuerpos. Ocho millones, cuatrocientos… Kṛṣṇa dice: tathā dehāntara-prāptir. Él no dice qué clase de cuerpo obtendrán; Él dice dehāntaram. Obtendrán otro cuerpo. Así que, ¿cómo será ese cuerpo? Eso está en sus manos en esta vida. Pueden preparar su próximo cuerpo en este mismo cuerpo, así como pueden preparar su futuro en la juventud, mediante la educación, la cultura. Pueden obtener una muy buena promoción, una buena posición, reconocimiento en la sociedad. Pero si arruinan su vida en la infancia y en la juventud, entonces no tendrán buena posición en su vida futura. Del mismo modo, si quieren obtener su siguiente cuerpo muy hermoso y valioso, entonces deben prepararse para eso. Deben prepararse.

Y ¿cómo sucede esa preparación? Eso también se afirma en el Bhagavad-gītā:

yānti deva-vratā devān
pitṛn yānti pitṛ-vratāḥ
bhūtejyā yānti bhūtāni
mad-yājino ‘pi yānti mām
(BG 9.25)

Pueden prepararse. Si desean ir a los sistemas planetarios superiores, deben adorar a los semidioses. Candra, el planeta lunar, están tratando de ir allí. De esta manera no pueden ir. Pero si se preparan en esta vida cómo ser promovidos al planeta Luna o al planeta Sol o a algún planeta celestial, entonces deben prepararse. Yānti... No por la fuerza. No pueden ir con su pequeño sputnik y entrar en el planeta solar. Eso no es posible. Tienen que prepararse en esta vida. Yānti deva-vratā devān (BG 9.25). Estos son los mandatos. Pero Kṛṣṇa también dice: ā-brahma-bhuvanāl lokāḥ punar āvartino ‘rjuna (BG 8.16). Incluso si van a Brahmaloka, el planeta más elevado de este universo, aun así tienen que regresar de nuevo. Mad dhāma gatvā punar janma na vidyate.

Por lo tanto…, una persona sensata debería intentar en esta vida cómo regresar a casa, regresar a Dios. Esa es la máxima perfección de la vida. Así pues, el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa está enseñando a las personas cómo regresar a casa, regresar a Dios. Tomen ventaja de este movimiento y sean felices.

Muchas gracias. (fin).