ES/750730 - Clase SB 06.01.48 - Dallas

His Divine Grace A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupāda



750730SB - Dallas, 30 julio 1975 - 24:03 minutos



Nitāi: (dirige el canto del verso, etc.) (los devotos repiten)

manasaiva pure devaḥ
pūrva-rūpaṁ vipaśyati
anumīmāṁsati apūrvaṁ
manasā bhagavān ajaḥ
(SB 6.1.48)

(pausa) (00:49)

“El omnipotente Yamarāja es como el Señor Brahmā, pues, desde su propia morada o desde el corazón de todos, en forma de Paramātmā, observa mentalmente las actividades pasadas de la entidad viviente, y de ese modo comprende cómo actuará en vidas futuras”.

Prabhupāda:'

manasaiva pure devaḥ
pūrva-rūpaṁ vipaśyati
anumīmāṁsati apūrvaṁ
manasā bhagavān ajaḥ
(SB 6.1.48)

Ahora los Yamadūtas están describiendo a Yamarāja, que está al mismo nivel que Brahmā. A él se le ha confiado el poder de magistrado. A Yamarāja no le son llevados todos los seres vivientes, ni los animales, solo los seres humanos y aquellos que son criminales o pecadores. No a todos. En primer lugar, hay 8.400.000 de formas o especies de entidades vivientes. Y no todos ellos son pecaminosos y sujetos a ser llevados ante la justicia de Yamarāja. Es como un juez, un magistrado penal. Él es… En toda ciudad al magistrado de distrito, no se lleva ante él a todo el mundo, solo a quienes han cometido algún delito. Él es tan poderoso que a través de su mente puede ver el pasado y el futuro, tri-kāla-jña, con la mente. Y debido a que es tan poderoso, aquí se le llama Bhagavān. Lo he explicado varias veces, Bhagavān significa el más poderoso, lleno de opulencias. A aquellos que están a cargo de los asuntos departamentales dentro de este reino universal, a veces también reciben este calificativo Bhagavān. Y Aja, Aja es Brahmā. Aja significa aquel que no nace. Entonces, Brahmā tampoco nació como un ser humano ordinario. Brotó como la flor de loto del abdomen de Mahā Viṣṇu, digo, de Garbhodakaśāyī Viṣṇu. Por eso se le conoce con el nombre de Aja o Svāyambhu, Svāyambhu: “Nacido personalmente, no a través del vientre de una madre”. Brahmā no nació del vientre de una madre; por eso, se le da este calificativo bhagavān ajaḥ.

Yamarāja puede ver con la mente. En el verso anterior se decía: vartamanaḥ anyayoḥ kālaḥ guṇābhijñāpako yathā (SB 6.1.47). En el mundo material pasamos por muchos procesos evolutivos y adquirimos distintos tipos de cuerpo conforme con la guṇa, la cualidad y las modalidades de la naturaleza con las que nos mantenemos en contacto. Yamarāja puede ver. Cuando un ser viviente, un ser viviente es un criminal, pecador, es llevado ante él, él puede entender a través de su mente. No todas las mentes pertenecen a la misma categoría. También hay diferencias en las mentes, conforme a las respectivas posiciones. Tenemos experiencia de esto. La mente de un juez de un tribunal supremo y la mente de una persona común, son muy diferentes. Los jueces pueden entender inmediatamente cuál es la posición.

Esto también es un don de Dios. Distintas personas tienen distintas capacidades de la mente. Eso también sucede con Kṛṣṇa. Sarvasya cāhaṁ hṛdi sanniviṣṭaḥ mattaḥ smṛtiḥ jñānam apohanaṁ ca (BG 15.15). La persona cuya memoria es muy aguda, se le llama de gran mente. Esta grandeza o pequeñez de la mente son cosas distintas conforme a los dictados de la Superalma. Mattaḥ smṛtir jñānam… Un hombre puede recordar detalles, cosas pequeñas durante muchos años; mientras que otro hombre olvida. Tan pronto como escucha e inmediatamente olvida. ¿A qué se deben estas diferencias de situación de la mente? Se debe a Kṛṣṇa. Kṛṣṇa nos ayuda a recordar o a olvidar. Mattaḥ smṛtir jñānam apohanaṁ ca (BG 15.15). Uno puede… Uno tiene… Es como en la escuela, algunos estudiantes tienen una memoria muy aguda: una vez que escuchan algo de su maestro, no lo olvidan. Estos distintos niveles se deben al contacto con las diversas modalidades de la naturaleza material.

Cuando una persona es llevada ante Yamarāja, inmediatamente se da cuenta que: “Esta persona ha pecado de esta manera”. Manasa pure devaḥ. O Yamarāja está sentado en su lugar, pero él ve a todos, lo que están haciendo, a través del Sol, a través de la Luna, ya lo hemos comentado, a través del fuego, a través de la tarde, a través de la mañana. Hay muchos testigos. Y toda esa información llega hasta él, y como es casi tan poderoso como Bhagavān, él puede recordar. Ese es un poder especial. Manasaiva pure devaḥ pūrva-rūpam. Porque después de la muerte, la persona es llevada ante Yamarāja, y todos los actos pecaminosos que cometió, antes de morir, todo eso queda registrado en la mente de Yamarāja. Manasaiva pure devaḥ pūrva-rūpaṁ vipaśyati. Debido a que las cosas quedan así grabadas, él puede verlo todo con gran claridad, todo lo que estaba haciendo esta persona. Anumīmāṁsate apūrvam. Apūrvam significa el siguiente cuerpo. Pūrvam significa el cuerpo anterior y apūrvam el siguiente cuerpo. Inmediatamente decide qué tipo de cuerpo se le debe ofrecer a ese delincuente, a ese pecador. Anumīmāṁsati apūrvaṁ manasā. Eso también es por su mente. Él es tan poderoso; por eso, se le da el calificativo de Bhagavān. Anumīmāṁsati. Es como un juez. Él está escuchando el caso. Eso lo hace todo el mundo, cualquiera puede escuchar algo. Llega a una conclusión: “Esto debe hacerse así”. El juicio…

Hubo una historia. No es historia; es un hecho, que dos abogados hablaban de las actividades de un criminal, mientras que el juez se estaba quedando dormido. Su secretario le dijo: “Señor, está dormitando. Mientras los dos grandes abogados debaten, ¿qué van a decir ellos?”. Eso significa que le hizo una advertencia. El juez dijo: “Ya he hecho mi juicio. Que sigan hablando”. En realidad, es así. Un juez muy importante, él, al escuchar los puntos preliminares del caso, ya elabora su juicio. Sí. Pero como los dos abogados quieren pelearse, porque les pagan por eso, ellos siguen peleando. Pero el juez ya ha concluido qué sentencia debe dictar. De manera similar, Yamarāja es juez. Tiene todo registrado en su mente de las actividades de la persona pecaminosa en el pasado. De modo que inmediatamente elabora su decisión: “A esta alma hay que darle este determinado cuerpo”. Así recibimos el cuerpo.

En otro pasaje, creo en el Tercer Canto, ahí se explica, karmaṇā daiva-netreṇa (SB 3.31.1). Actuamos de diversas maneras. No somos independientes. Eso es una tontería. Como un forajido: piensa que está libre de la jurisdicción de las leyes del país, y actúa de manera irresponsable, pero cuando lo arrestan, entonces no tiene independencia; tiene que sufrir el castigo. Del mismo modo, en esta vida podemos considerarnos muy independientes: “Que podemos hacer todo lo que queramos”. Eso es una tontería. No pueden hacer eso. Si lo hacen a propósito, serán castigados. Eso es lo que ellos no saben. Castigo significa un cuerpo distinto.

Si a un hombre, un ser humano, se le castiga a permanecer en pie como un árbol durante cinco mil años, imagínense cuán grande es el castigo. Y eso es posible. Es como en los śāstras se afirma que a las personas que les gusta ir por ahí desnudas, en su siguiente vida se les castiga a ser árboles: “Tú has querido vivir desnudo. Ahora estás desnudo”. Los árboles no se visten; ni tienen tampoco la posibilidad. Nadie va a vestirlos. Permanecen desnudos durante tantos cientos y miles de años. Ese es el castigo que les espera. Se supone que el ser humano no debe estar desnudo. Eso es civilización. Deben cubrirse. Pero si una persona deliberadamente no se cubre, se vuelve tan burdo como el árbol, entonces obtiene el siguiente cuerpo como árbol. Ese es el castigo. De lo contrario, ¿de dónde vienen todas esas entidades vivientes? No lo habían calculado. Ellos piensan que: “Me quedaré en esta forma humana de cuerpo tan hermoso, y opulento…”. No. Van a tener que cambiar. Tathā dehāntara-prāptiḥ (BG 2.13). Tienen que cambiar de cuerpo de acuerdo con la decisión de autoridades superiores, daiva-netreṇa. Esto hay que recordarlo siempre.

Por lo tanto, el ser humano debe ser sumamente cauteloso y consciente. No deben hacer nada irresponsablemente. Y ¿cómo actuar de forma responsable y cómo actuar irresponsablemente? Para ello, necesitamos los śāstras. Śāstra, estos libros, libros de conocimiento védico, ¿para qué existen? Para que el ser humano pueda beneficiarse de ellos, y actúe de modo responsable o de modo irresponsable. Si actúa irresponsablemente, le espera su castigo, un nivel de vida inferior. De modo que el ser humano debe ser educado en cómo hacerlo… Por eso, a estos niños los educamos desde el mismo comienzo de su vida sobre cómo convertirse en hombres responsables. Esa es la idea de nuestro gurukula. A estos niños se les debe enseñar. Ayer hablaba conmigo Dayananda que mientras viven en el gurukula hay que educarles muy bien. Nicavat. Los niños no tienen sentido del falso prestigio. Pueden educarles de la manera que quieran. Si los educan para que trabajen como sirvientes, lo harán. En el gurukula deben vivir para que reciban educación acerca de cómo controlar los sentidos. Brahmacārī. Brahmacārī significa una vida de celibato, nada de vida sexual. Eso es brahmacārī, estrictamente. Brahmacārati iti brahmacārī.

Un cerebro común y corriente o un cerebro hecho con estiércol de vaca, no puede entender la ciencia espiritual. Por eso, el brahmacārī debe aprender a controlar los sentidos. Entonces serán capaces de entender. Tendrán un cerebro perceptible. En lugar de emitir su semen, hay brahmacārīs que llevan su semen al cerebro. Se le da el nombre de ūrdhvaretaḥ, significa que su cerebro se vuelve muy, muy fértil. Una vez que ha escuchado algo del profesor o de su maestro espiritual, lo recordará. Él nunca lo olvidará. Por eso, en el pasado no había libros escritos. Śruti, simplemente escuchando era posible educar a los brahmacārīs. Con solo escuchar. No hacían falta libros, escribir. Por eso, las Escrituras védicas se conocen como śruti. Hay que aprenderlas escuchando. Incluso si hay libros, aun así, uno tiene que aprenderlos escuchando del alma iluminada. Por eso, se le da ese nombre śruti. Entonces, śruti esta capacidad de recordar debe incrementarse observando estrictamente la vida de celibato. Esa es la ciencia. Por eso, al brahmacārī se le enseña estrictamente. Se espera que el brahmacārī viva en el gurukula hasta los veinticinco años. Ahí se le educa. Entonces, si el guru considera que esa persona necesita casarse, entonces vuelve a su hogar y se casa. De no ser así, la enseñanza es permanecer como brahmacārī durante toda la vida. No hay necesidad de entrar…

Porque la vida humana es para entender a Dios. No es para el disfrute sexual ni para la gratificación de los sentidos. Simplemente está destinada a… Esta es una oportunidad para entender nuestra posición constitucional, entender que somos almas espirituales, y Kṛṣṇa, el Señor Supremo, también es un alma espiritual. El alma espiritual, el alma individual, es parte integral de Kṛṣṇa. Por eso, es su deber permanecer con el todo. Es como una pieza mecánica, un tornillo en una máquina de escribir: si el tornillo está unido a la máquina, entonces tiene valor. Y si el tornillo se separa de la máquina, no tiene valor. ¿A quién le importa un pequeño tornillo? Pero cuando ese tornillo falta en una máquina, lo van a comprar— les cobran cinco dólares. ¿Por qué? Porque cuando está unido a la máquina, tiene valor. Hay muchos ejemplos. Como las chispas del fuego. Cuando hay una hoguera ardiendo, verán las chispas del fuego, “¡fut! fut!”. Es muy bonita. Es muy bonita porque está unida con el fuego. Y tan pronto como la chispa cae fuera del fuego, entonces no tiene valor. A nadie le importa. Se acabó. Del mismo modo, nosotros mientras estamos con Kṛṣṇa, siendo partes integrales de Kṛṣṇa, tenemos valor. Y tan pronto como estamos fuera del contacto con Kṛṣṇa, entonces no tenemos ningún valor. Esto tenemos que entenderlo.

Cómo mantenerse siempre en contacto con Kṛṣṇa, ese es el objetivo de la vida humana. Y si no lo hacemos, eso es pecaminoso. Entonces nos volvemos punibles: “Se te dio la oportunidad de entenderte a ti mismo, entender a Kṛṣṇa y entender tu relación con Kṛṣṇa. No aprovechaste la oportunidad”. Oh, es castigado: “Está bien, ahora serás de nuevo un animal, pasarás de nuevo por el ciclo de nacimientos y muertes”. Así que debemos ser muy, muy cuidadosos. No piensen: “Somos independientes y podemos hacer las tonterías que nos plazcan”. Eso es una vida muy arriesgada. No piensen así, como necios. Hay algo muy regul… Está Yamarāja. Debido a que somos hijos de Kṛṣṇa, cuando Kṛṣṇa quiere que: “Estos hijos Míos, estos sinvergüenzas, están sufriendo en el mundo material. Vamos hacer que vengan de regreso al hogar”, y por lo tanto Él viene personalmente. Yadā yadā hi dharmasya glānir bhavati bhārata, tadātmānaṁ sṛjāmyaham (BG 4.7). Él lo desea: “Estos sinvergüenzas se están pudriendo en el mundo material, nacimiento tras nacimiento. Que vengan de vuelta”. Porque Él siente por nosotros más afecto. Del que… Y si nosotros no utilizamos esta forma de vida humana para aprovechar la ventaja de ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios, entonces eso es pecaminoso. Merecemos un castigo.

La conclusión es que todos deben participar en este movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa; de lo contrario, los espera el castigo de Yamarāja.

Muchas gracias.

Devotos: Jaya Śrīla Prabhupāda. (fin).