ES/SB 6.1.40


Su Divina Gracia A. C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada


TEXTO 40

yamadūtā ūcuḥ
veda-praṇihito dharmo
hy adharmas tad-viparyayaḥ
vedo nārāyaṇaḥ sākṣāt
svayambhūr iti śuśruma


PALABRA POR PALABRA

yamadūtāḥ ūcuḥ—los mensajeros de Yamarāja dijeron; veda—por los cuatro Vedas (Sāma, Yajur, Ṛg y Atharva); praṇihitaḥ—prescritos; dharmaḥ—principios religiosos; hi—en verdad; adharmaḥ—principios irreligiosos; tat-viparyayaḥ—lo contrario de eso (lo que no viene respaldado por los mandamientos de los Vedas); vedaḥ—los Vedas, libros de conocimiento; nārāyaṇaḥ sākṣāt—directamente la Suprema Personalidad de Dios (al ser las palabras de Nārāyaṇa); svayam-bhūḥ—que nacen por sí solos, autosuficientes (cuyo único origen es la respiración de Nārāyaṇa, y que no han sido aprendidos de nadie); iti—así; śuśruma—hemos escuchado.


TRADUCCIÓN

Los yamadūtas contestaron: Lo que se prescribe en los Vedas constituye el dharma, los principios religiosos, y lo contrario es irreligión. Los Vedas son directamente la Suprema Personalidad de Dios, Nārāyaṇa, y nacen por sí solos. Así lo hemos escuchado de labios de Yamarāja.


SIGNIFICADO

Los sirvientes de Yamarāja han dado una buena respuesta. En lugar de inventarse sus propios principios religiosos o irreligiosos, explicaron lo que habían escuchado de la autoridad, Yamarāja. Mahājano yena gataḥ sa panthāḥ: Debemos seguir al mahājana, la persona autorizada. Yamarāja es una de las doce autoridades. Por lo tanto, los sirvientes de Yamarāja, los yamadūtas, contestaron con perfecta claridad cuando dijeron śuśruma («hemos escuchado»). En la civilización actual es frecuente inventar principios religiosos imperfectos por medio de maquinaciones especulativas. Eso no es dharma. Eso es no saber distinguir entre dharma y adharma. Por eso, y como se afirma al principio del Śrīmad-Bhāgavatam: dharmaḥ projjhita-kaitavo 'tra: El dharma no respaldado por los Vedas queda excluido del śrīmad-bhāgavata-dharma. El bhāgavata-dharma comprende solo aquello que ha sido dado por la Suprema Personalidad de Dios. El bhāgavata-dharma es sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja: Hay que aceptar la autoridad de la Suprema Personalidad de Dios y entregarse a Él y a todo lo que Él dice. Eso es dharma. Arjuna, por ejemplo, pensando que la violencia era adharma, rechazaba la idea de luchar; pero Kṛṣṇa le instó a luchar. Por haber seguido las órdenes de Kṛṣṇa, Arjuna es un verdadero dharmī, ya que la orden de Kṛṣṇa es dharma. En el Bhagavad-gītā (15.15), Kṛṣṇa dice: vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ: «El verdadero objetivo del conocimiento, veda, es conocerme a Mí». Aquel que conoce a Kṛṣṇa perfectamente está liberado. Como Kṛṣṇa dice en el Bhagavad-gītā (4.9):


janma karma ca me divyam
evaṁ yo vetti tattvataḥ
tyaktvā dehaṁ punar janma
naiti mām eti so 'rjuna


«¡Oh, Arjuna!, aquel que conoce la naturaleza trascendental de Mi advenimiento y actividades, al abandonar el cuerpo no vuelve a nacer en este mundo material, sino que alcanza Mi morada eterna». Aquel que comprende a Kṛṣṇa y sigue Su orden es un candidato para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Se puede establecer la conclusión de que dharma, la religión, es aquello que ha sido ordenado en los Vedas, y adharma, la irreligión, lo que no viene respaldado en los Vedas.

El dharma no es, en realidad, una creación de Nārāyaṇa. Como se afirma en los Vedas: asya mahato bhūtasya niśvasitam etad yad ṛg-vedaḥ iti: Los mandamientos del dharma emanan de la respiración de Nārāyaṇa, la entidad viviente suprema. Nārāyaṇa existe y respira eternamente, y, por lo tanto, el dharma, los mandamientos de Nārāyaṇa, también existen eternamente. Śrīla Madhvācārya, el ācārya original de los seguidores de la Mādhva-gauḍīya-sampradāya, dice:


vedānāṁ prathamo vaktā
harir eva yato vibhuḥ
ato viṣṇv-ātmakā vedā
ity āhur veda-vādinaḥ


Las trascendentales palabras de los Vedas emanaron de la boca de la Suprema Personalidad de Dios. Por lo tanto, los principios védicos deben considerarse principios vaiṣṇavas, pues Viṣṇu es el origen de los Vedas. Los Vedas contienen solo instrucciones de Viṣṇu, y aquel que sigue los principios védicos es un vaiṣṇava. «Vaiṣṇava» no se refiere a un miembro de una comunidad artificial del mundo material. Como explica el Bhagavad-gītā (vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ), vaiṣṇava es aquel que verdaderamente conoce los Vedas.